Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Putin se puede cargar a Trump

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Como esto del espionaje global y antidemocrático de Rusia siga así un día de estos descubriremos que los agentes cibernéticos de Vladimir Putin son los que interfirieron las votaciones de Podemos en Vistalegre II en favor de Iglesias y en contra de Errejón. De hecho en Holanda y Francia ya se están tomando medidas contra el espionaje ruso porque ambos países están en precampaña electoral.

Aunque lo de Podemos es caza menor para Rusia, país que sí actuó contra Hillary Clinton y en favor de Donald Trump aunque la operación fue tan burda y detectada por los servicios secretos americanos que al final podría ocurrir que Putin acabara echando a Trump de la Casa Blanca.

De momento las promiscuas relaciones de Putin con Trump se han cobrado la cabeza del responsable del Consejo de Seguridad de los EEUU Michael Finn a los pocos días de llegar al cargo y tras descubrirse las conversaciones que mantuvo en diciembre -antes que Trump asumiera la presidencia- con el embajador de Rusia en Washington. Conversaciones que en un principio negó Finn y que pudieron versar sobre las sanciones que el expresidente Obama impuso a Rusia por interferir en la campaña electoral presidencial contra Hillary Clinton.

Una injerencia que sigue siendo investigada con la sospecha añadida de la colaboración del equipo de campaña de Trump con el espionaje ruso. Un escándalo mayúsculo que será investigado por el Congreso y que podría convertirse en un misil en la línea de flotación de Trump. El que nervioso ha vuelto a acusar a los servicios de inteligencia norteamericanos de filtrar datos ('dar caramelos') clasificados a la prensa.

Lo que puede que sea cierto y tenga su origen en los duros ataques que Trump lanzó contra los servicios secretos de su país, algo que Trump luego intentó arreglar con una empalagosa -en elogios- visita a la CIA lo que no le sirvió de nada. Atacar a la vez a la prensa y a los servicios secretos le va a costar muy caro a Trump porque tiene mucho que ocultar. Si estuviera limpio de toda clase de suciedad no tendría problemas.

Pero está claro que Trump es una caja de sorpresas -ayer se declaró contra la creación de un Estado palestino ante Netanyahu- y puede que en una de ellas aparezca el artefacto que acabe con su presidencia. Una posibilidad que figura con altos porcentajes en las casas de apuestas internacionales, lo que de por sí es toda una señal. Y paradójico sería que el motivo de su caída fuera su especial relación con Putin, su gran amigo y presunto aliado porque a nada que se descuide el americano el ruso lo puede dinamitar.

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