Delirio catalán

La querella de Francesc Homs contra el presidente Rajoy -que puede resultar un denuncia falsa y delictiva- confirma el delirio que embarga la Generalitat de Cataluña camino a ninguna parte que no sean las elecciones anticipadas con las sueña Oriol Junqueras desde ERC después de haber hundido a Convergencia y el PSC en el pozo del proceso independentista que volverá a fracasar como la consulta del 9N.

Los secesionistas están entrando en el túnel de la risa nacional como acaba de demostrarlo el ex juez y ex senador de ERC Santi Vidal con sus variadas confesiones en las que acusa a la Generalitat de actuar en varios frentes en contra de la legalidad y especialmente en el ámbito fiscal.

Lo que ha sido admitido por el vicepresidente de la Generalitat de Cataluña Oriol Junqueras al decir que el gobierno de Puigdemont está acumulando datos fiscales de todos los catalanes para preparar ‘impuestos masivos’ de una Cataluña independiente.

Las palabras de Junqueras confirman, en contra de lo que dice la ley, que la Generalitat usa datos fiscales y privados de sus ciudadanos para objetivos ajenos a los que corresponden a los impuestos autonómicos y por más que Junqueras hable de datos legales y otros ‘cruzados’ lo cierto es que estamos ante un posible delito de tenencia de datos privados para un uso ilegal.

Así lo denunció días atrás el ex juez y ex senador de ERC Santi Vidal, obligado a abandonar su escaño en el Senado por ERC tras hacer esa y otras revelaciones en público que confirman que la Generalitat actúa al margen de la legalidad.

Y lo hace, según Vidal, en este capítulo fiscal, en el espionaje ideológico a jueces y magistrados catalanes, en la ocultación de partidas dedicadas al referéndum ilegal en los Presupuestos catalanes, o en el entrenamiento de Mossos de Escuadra en otros países como Israel, tal y como lo relató el ex senador de ERC en distintas conferencias.

La Fiscalía General del Estado, como consecuencia de las palabras de Vidal, está actuando para investigar estas revelaciones que, por otra parte, en nada sorprenden porque desde hace algunos años que los gobernantes catalanes vulneran la legalidad y alardean de ello afirmando, como lo repiten a diario, que no acatarán la ley y menos aún con vistas a su anunciado referéndum.

Un camino imposible con el que buscan el ‘choque de trenes’ con el Estado como paso previo para unas elecciones anticipadas en el otoño que es de verdad lo único que busca ERC. Y un camino que se está convirtiendo en un ridículo espectáculo que está dejando a un importante sector de la clase dirigente de Cataluña a la altura del betún, mientras se marginan las que de verdad son las inquietudes sociales de los catalanes en un tiempo en el que la incertidumbre planea sobre Europa y la escena internacional.