Rivera se equivoca con Cuba

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, insiste en su particular ‘camino de perfección’ que tanto nos recuerda a Rosa Díez y a UPyD y, ajeno a la compleja realidad de los intereses de España en el mundo y especialmente en Latinoamérica, ha criticado desde su partido el hecho de que sea el rey emérito don Juan Carlos I quien represente a España en el funeral que el Gobierno de Cuba va a dedicar a le muerte de Fidel Castro. Quiere C’S que sea un Secretario de Estado (sic) quien presida la delegación española.

Pues se equivoca Rivera y lo va a comprobar cuando vea el nivel de dirigentes políticos de todo el mundo que estarán en esa tribuna y especialmente de los países de América Latina con los que España -como ocurre con Cuba- tiene lazos históricos y culturales muy importantes, y también unas destacadas relaciones económicas y comerciales. O que el líder de C’S reflexione y se pregunte sobre cuántos son los millones de latinoamericanos que están del lado de Fidel en esas latitudes para entender la realidad de América.

Pero y sobre todo España debe cuidar su foro especial de la Cumbres Iberoamericanas que en colaboración con Portugal dan a nuestro país una especial proyección en América y Europa como naciones puente entre ambas orillas del Atlántico. Y Rivera debería saber que si Cuba no va a esas Cumbres tampoco asistirán -como ya ha ocurrido alguna vez- otros muchos países progresistas latinoamericanos y entonces ese foro, que ya sufrió problemas con la Venezuela de Chaves -recuerden el ‘¡Por qué no te callas del Rey Juan Carlos a Hugo Chávez!’- y que ha pasado a ser bianual, se acabará y España perderá una plataforma de influencia en América.

Quizás sea bueno recordar a Ciudadanos la ‘doctrina Estrada’ que pondera la relación internacional, diplomática y comercial entre los Estados al margen de sus regímenes. Salvo que el señor Rivera pretenda que España reduzca al mínimo sus relaciones con las dictaduras imperantes en el Planeta, empezando por China o Arabia Saudita.

Además don Juan Carlos I, precisamente gracias a las Cumbres Iberoamericanas, conoce bien a muchos de los dignatarios americanos que estarán en la tribuna del funeral de Fidel Castro, y bueno es para España que nuestro país tenga una buena representación. Sobre todo porque el único país americano que nunca han visitado los Reyes de España fue Cuba, nuestra última colonia. Y cuando se presentó esa oportunidad, precisamente en la Cumbre Iberoamericana de La Habana, Jose María Aznar lo impidió.

Y además porque España quedó fuera del proceso de apertura de embajadas entre Cuba y USA y si la muerte de Castro abre una oportunidad de transición democrática -lo que no será fácil ni inmediato- España debería participar.

Tenemos a Rivera y a sus dirigentes subidos en una torre vigía desde donde a diario le lanzan a Rajoy advertencias y amenazas varias sobre el estricto cumplimiento de sus pactos de investidura -los que Rajoy califico de ‘Los toros de Guisando’ cuando Rivera los firmó con Sánchez-, pero creemos que se deberían tranquilizar y moderar sus discursos salvo que C’S quiera unas terceras elecciones en Junio. Y en política exterior con mayor motivo a no ser que un Rivera, convertido en ‘vigía de Occidente’, prefiera una diplomacia más próxima a las de Trump o Aznar.