Rajoy gana el debate pero pierde la investidura

Aunque todavía queda pendiente la segunda votación del viernes para determinar si Mariano Rajoy logra la investidura como presidente del Gobierno, en ese caso por mayoría simple, ya está claro que Rajoy va a perder esa votación como perdió la primera que requería la mayoría absoluta del Congreso, porque los 170 votos reunidos por el PP con la ayuda de C’S y CC resultan insuficientes por la oposición del PSOE.

Es cierto que Rajoy ha fracasado en la investidura aunque ha dicho que lo volverá a intentar si se presenta la ocasión para evitar esas terceras elecciones que cada vez se ven más cerca. Pero Rajoy, aunque eso no le sirva de consuelo, le ha ganado el debate a Sánchez. Y no solo él porque Albert Rivera también fue, en modales y contenidos, muy superior al primer dirigente del PSOE, convirtiéndose además Rivera en el político más conciliador y mejor negociador de la Cámara para buscar en este país un camino de pacto y de gobernabilidad.

Perdió Sánchez el debate no solo porque Rajoy es buen parlamentario que se crece el cara a cara con sus adversarios -aunque aburre en sus discursos- sino porque Sánchez se alejó de la realidad del país con su discurso catastrofista y no quiso reconocer las mejoras económicas y sociales en marcha, ni la gravedad de la situación española, ni que el 26-J volvió a perder las elecciones con peor resultados que en el 20-D.

Eso si en su discurso del ‘no’ permanente Sánchez ha dinamitado todos los puentes con el PP y además no ha presentado alternativa alguna al proyecto de gobierno que han pactado C’S y PP. Lo que significa que el PSOE, salvo novedad de última hora, quiere las terceras elecciones en este momento y después de las elecciones vascas y gallegas, con lo que las cábalas que hacían algunos dirigentes socialistas de dejar gobernar a Rajoy en una ‘segunda vuelta’ se han esfumado.

Sánchez, aparentemente, se ha encerrado en la secretaria general del PSOE y ha tirado la llave por la ventana al menos hasta que desvele el secreto de su tripartita contradicción en la que anunció: su veto a un nuevo gobierno de Rajoy, que no habrá terceras elecciones y que el PSOE estará en la oposición. Misterio sin resolver porque para estar en la oposición hace falta un gobierno, y porque evitar terceras elecciones debe ser investido un candidato a la presidencia y hasta el momento él no ha dicho que se presentará.

¿Qué otras salidas se puedan ofrecer para el desbloqueo institucional?

Solo caben dos: que Sánchez intente liderar un Gobierno de izquierdas con el apoyo de los nacionalistas y aceptando el referéndum catalán de autodeterminación -como lo pidieron Tardá y Homs-; o que Sánchez con ayuda de Rivera y sobre la base de los 100 acuerdos que PP y PSOE firmaron con C’S, proponga para después de las elecciones vascas y catalanas una negociación tripartita entre PP, PSOE y C’S para facilitar un Gobierno en minoría del PP pero ¡sin el liderazgo de Rajoy!

Un rumor que lleva tiempo dando vueltas y que vuelve a reverdecer a raíz de dos comentarios coincidentes de Sánchez y Rivera durante la sesión de investidura. Ambos terminaron intervenciones diciendo los dos que no se fían de Rajoy. Rivera: ‘no me fío de Rajoy’; y Sánchez: ‘señor Rajoy usted no es de fiar’.

Naturalmente si PSOE y C’S presentan semejante propuesta al PP y al conjunto de la ciudadanía la carga de la prueba sobre el bloqueo de las instituciones y el riesgo de terceras elecciones, que hoy pesa sobre las espaldas del PSOE, se podría trasladar al PP. Y al propio Rajoy quien, sabido es, no está dispuesto a dar un solo paso atrás y menos aún en favor de un Sánchez que ha perdido por los veces las elecciones y que las volvería a perder por tercera vez.

Pero ahí está eso como rumor o intencionada maldad, o por lo menos para explicar o para entender cuál podría ser la misteriosa salida que Sánchez pretende darle a su triangular contradicción de: no a terceras elecciones, no a Rajoy y no a presentar una alternativa de la izquierda frente a la propuesta de C’S y PP.

En todo caso habrá que esperar al lunes para ver qué dice Sánchez sobre cuáles son sus planes, si los tiene, para España y para el PSOE además del discurso del no. Aunque mucho nos tememos que volverá a insistir en la idea de que quien debe llevar la iniciativa vuelva a ser Rajoy porque a él no tiene nada que ofrecer, salvo terceras elecciones para volverlas a perder.