Así está el complejo laberinto español

Los españoles estamos asistiendo a un lamentable espectáculo de idas y venidas de los primeros dirigentes nacionales que no conducen a ninguna parte y en el que los líderes implicados, Rajoy, Sánchez, Rivera e Iglesias, solo están dedicados a buscar fórmulas que los exculpen de ser los autores y responsables de la convocatoria de unas terceras elecciones, para señalar al contrario de semejante fracaso y de paso para buscar votos en los próximos y hoy imparables terceros comicios generales en menos de un año.

– El PP de Rajoy quiere llegar a la investidura con 170 escaños para culpar al PSOE de la ausencia de Gobierno y de la repetición electoral. Para ello necesita cerrar en los próximos días un acuerdo de investidura con C’s que se le está complicando, porque Rivera, que no quiere entrar en el Gobierno, quiere incluir un programa de gobierno y no un mínimo de acuerdos.

Y ¿qué ocurrirá si no hay acuerdo del PP con C’s? Pues nadie lo sabe pero en ese caso, que es posible a la vista del ultimátum de 48 horas lanzado por Albert Rivera, no hay que descartar, por sorprendente que parezca, que Rajoy pueda retirarse de la investidura. O simplemente acudir a ella para poner en marcha el proceso electoral culpando en ese caso al PSOE y C’s de la ausencia de Gobierno y del nuevo ciclo electoral.

– C’s quiere presentarse como el partido moderado que ayuda a gobernar (al PSOE o al PP) y a regenerar la vida pública e institucional pero se niega a entrar en el Gobierno, como ya hizo en Andalucía y Madrid, a la espera de que su actitud no le pase factura en unas terceras elecciones. Aunque si esta vez fracasa en su negociación con el PP Rivera quedará tocado y el voto útil favorecerá al PP.

– El PSOE desde su inmovilismo proverbial, desde el que bloquea el gobierno del PP y no propone alternativa alguna para España, teme ser señalado como el autor del fracaso nacional y las terceras elecciones. Y tras negarse Sánchez a hablar con Rajoy sobre la fecha electoral, ahora quiere reducir la campaña electoral de las terceras elecciones para que no caigan en el día de Navidad.

Asimismo, Sánchez teme un batacazo del PSOE en los comicios vascos y gallegos del 25 de septiembre aumentando su colección de fracasos en todo tipo de elecciones (catalanas, europeas, municipales, autonómicas y por dos veces en las generales). Y si sale mal parado en el País Vasco y Galicia ello dará nuevas alas a Podemos para intentar un nuevo sorpasso y aumentará el malestar de los barones socialistas contra su secretario general. Hasta el punto que podría correr el riesgo de perder unas primarias para volver a ser el candidato socialista a los comicios de Navidad.

– Podemos atraviesa una crisis de liderazgo y estabilidad interna agudizada en Galicia y Cataluña y empeorada, ante la opinión pública por su apoyo a Otegi en los comicios vascos. Pero si salen bien parados en la cita con las urnas gallegas y vascas podrán reconducir su situación de cara a las nuevas elecciones de diciembre donde volverán a intentar el sorpasso al PSOE si para entonces han sellado un buen acuerdo con IU y sus ‘confluencias’.

De momento los partidos más unidos son PP y C’s pero en el PP temen que si fracasa la investidura de Rajoy tanto Sánchez como Rivera se pongan de acuerdo para que, después de las elecciones vascas y gallegas, ofrecer al PP un pacto de Gobierno que evite las terceras elecciones pero sin Rajoy en la Presidencia.

En ese caso la presión que hoy gravita sobre Sánchez y el PSOE para que deje gobernar al PP, se volvería contra Rajoy y el PP. Y por supuesto siempre con el discurso del interés general del país. Y puede que con ofertas añadidas como un pacto a tres, PP, PSOE y C’s no solo a nivel nacional sino también autonómico y municipal -algo que el PP ya ofreció al PSOE- y que podría ser determinante para que el PP mantenga la Presidencia en Galicia.

Este pacto tripartito sin la Presidencia de Rajoy podría ser más factible si en él se incluye la retirada de Sánchez, por las buenas o las malas del liderazgo del PSOE, favoreciendo la ‘gran coalición’ sobre la base de acuerdos que ya se han explorado entre PP y C’s y entre PP y PSOE.