España ausente de la cumbre de Ventotene

La España sin gobierno permanece bloqueada por la intransigencia y la ambición de un puñado de dirigentes políticos, pero también se está quedando fuera de los circuitos internacionales y especialmente de Europa.

Nuestro entorno más inmediato donde Angela Merkel, François Hollande y Mateo Renzi acaban de celebrar una cumbre en la isla italiana de Ventotene para analizar los efectos y consecuencias que la salida del Reino Unido de la UE (el Brexit) empezara a provocar en el otoño europeo.

La ausencia de España de Ventotene es un fracaso de la diplomacia de este país porque Rajoy, aún en funciones, debió de haber exigido su presencia en una reunión donde se ha empezado a discutir la refundación de la UE sin la presencia de Gran Bretaña.

Y también el impacto del Brexit en la economía de la eurozona, así como otras cuestiones urgentes como la crisis migratoria de los refugiados del conflicto Sirio -ahora en manos del autócrata Erdogan-, y el problema del terrorismo yihadista en el marco europeo e internacional. Cuestiones todas ellas en las que el gobierno de Madrid debería de estar implicado en compañía de los gobiernos de Paris, Berlín y Roma.

Pero en este país estamos sumidos en la ceremonia de la confusión nacional con unas negociaciones que empiezan a ser ridículas por la pequeñez de los temas en discusión si se los compara con el desgobierno nacional, la pérdida de un tiempo precioso que amenaza con prolongarse hasta los primeros días 2017, y la ausencia de un Parlamento que, fracturado y de vacaciones, debía haber dado al gobierno en funciones un mandato expreso para actuar en la política europea e internacional.