El PSOE no tiene aliados

Avanza el proceso de la investidura de Mariano Rajoy sobre la base del acuerdo de PP y C’S que por el momento bloquea un PSOE entregado a la intransigencia irracional de Pedro Sánchez, quien sigue instalado en el ‘no’ y sin presentar una alternativa que impida la celebración de unas terceras elecciones el 25 de diciembre, día de Navidad.

La negativa de Sanchez a facilitar el gobierno del PP se le complica por el creciente malestar social, las divergencias aún soterradas en el PSOE y sobre todo por la crisis de unidad y estabilidad interna de Podemos y de sus ‘confluencias’ como se ha visto en Galicia y Cataluña. Un Podemos que es el único posible aliado del PSOE para intentar fraguar una alternativa al PP para la que ademas les harían falta los votos de los secesionistas catalanes de Convergencia y ERC.

Y todo ello sin olvidar que Podemos defiende la autodeterminación en el territorio catalán, como el PSC, y apoya la candidatura de Otegi para las elecciones vascas del 25 de septiembre, opción a la que también dio su visto bueno Meritxell Batet desde la Ejecutiva socialista, lo que es para preocupar porque podría incluir las verdaderas intenciones de Sánchez ante el deterioro político nacional.

Desde meses Pedro Sanchez ha pretendido escenificar la soledad del PP ante la posible investidura de Mariano Rajoy pero ahora, y tras el pacto de los ‘populares’ con Ciudadanos, quien se esta quedando solo es Sanchez y sin unos posibles y estables aliados a la vista.

Sobre todo después que Pablo Iglesias fracasara en su intento de sopasso al PSOE en los comicios del 26-J, lo que abrió nuevas tensiones entre Iglesias y Errejon y a su vez entre Errejon y Garzón. Mientras en Cataluña avanzaban los mas propicios de En Comu Podem a la independencia, y en Galicia los dirigentes de las Mareas se hacían con el control electoral de Podemos lo que confirma que los tiempos de unidad y liderazgo indiscutible de Iglesias se empiezan a debilitar.

Ya con estos bueyes cansados y mal avenidos pretende Sanchez arar para sembrar en España las bases de un gobierno de la izquierda que resulta muy difícil de imaginar.