Obama en Hiroshima

Emocionante visita del presidente Barack Obama a Hiroshima y su encuentro con los supervivientes de la masacre de más de 140.000 japoneses que provocó el lanzamiento de la bomba atómica en esa ciudad al término de la II Guerra Mundial. Y dijo Obama: ‘en una mañana despejada y luminosa la muerte vino del cielo y el mundo cambió’.

También del cielo llego sobre la base USA de Pearl Harbor la muerte que trasportaban los bombarderos japoneses el 7 de diciembre de 1941 desatando los corceles de la guerra del Pacífico y allí se fraguó la respuesta atómica del 6 de agosto de 1945, una réplica desproporcionada y cruel en Hiroshima y luego en Nagasaki. Unos hechos que, sin duda, cambiaron el mundo por los que Obama ni los EE.UU. no han pedido perdón aunque el presidente se ha reconciliado con las víctimas y ha hecho votos por ‘un mundo sin armas nucleares’.

El presidente Obama es un hombre de paz y está cerrando su mandato con gestos y decisiones que avalan su compromiso contra las guerras y por la concordia internacional. Visitó los escenarios de las últimas guerras de Corea y Vietnam antes de llegar a Japón, y meses atrás acabó con el último resquicio de la ‘guerra fría’ reabriendo las relaciones de EE.UU. con Cuba.

Y todo ello pocos años después de que este presidente, que ha alertado sobre el riesgo que para la paz tendría la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, acabara con las guerras en las que su país se embarcó, sobre las mentiras de las armas de la destrucción masiva que nunca existieron, en Irak y Afganistán. Y todavía le queda a Obama, para curar las heridas de estos conflictos alentados por los ex presidentes Bush, el cierre de la cárcel de Guantánamo que cumplirá una vez que acabó con el líder carismático del terrorismo islámico Osama Bin Laden.

El balance de Obama en la política exterior de EE.UU, es muy bueno, excepción hecha de su fallida relación con Putin y las intervenciones de Rusia en Ucrania, Crimea y en Siria, donde Moscú se ha impuesto sobre Washington.

No obstante Obama ha triunfado en la acción exterior que él pretende completar con el gran acuerdo comercial entre USA y la Unión Europea. Un ambicioso proyecto que no será fácil de ultimar antes de la llegada a la Casa Blanca de su sucesor a primeros de 2017. Si logra el pacto USA-UE ese será su broche de oro político y comercial, sobre todo después de superar la crisis financiera que Georges W. Bush le dejó tras la explosión de Lehman Brothers en el verano negro de 2008.

De momento el presidente Obama ha visitado en Hiroshima el monumento que conmemora a los víctimas del horror de las guerras en la que sin duda fue la demostración más letal de la capacidad de hombre para destruir a sus semejantes. Algo con lo que sueñan algunos grupos terroristas y que nunca jamás se debe repetir por el bien de la paz, de nuestro Planeta Tierra y de la Humanidad.