Debate a cuatro

El PP ha rechazado la temeraria oferta del PSOE de un debate electoral cara a cara entre Pedro Sánchez y Mariano Rajoy y en su lugar propone un debate ‘a cuatro’ entre los líderes del PP, PSOE. Podemos y C’s de acuerdo con la nueva realidad política salida de las urnas del pasado 20 de diciembre de 2015.

Ese debate ‘a cuatro’ entre Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera es más justo y representativo de la sociedad y excluye la repetición de un cara a cara entre Rajoy y Sánchez, lo que sería un regalo del PP al PSOE, por excluir a Podemos. Regalo que sin lugar a dudas no se merece Sánchez porque en el debate del 20-D insultó a Rajoy llamándole ‘indecente’ y porque después de esas elecciones Sánchez se negó a dialogar con el presidente del PP durante su proceso de investidura que fracasó en el Congreso de los Diputados y que dio pie a estas elecciones.

‘Quien siembra vientos recoge tempestades’, dice el refranero español. Y esos vientos los sembró Sánchez en los últimos meses contra Rajoy y ahora incluyen la tempestad amenazante para el PSOE de una segunda derrota electoral de Sánchez. Incluso con el riesgo de que Podemos se convierta en segunda fuerza política y en partido líder de la izquierda española.

Motivos por los que Luena en nombre de Sánchez le implora al PP un debate ‘cara a cara’ que no se va a celebrar porque Rajoy no es tonto ni está dispuesto a ayudar a quien lo ha insultado y negado el diálogo, al tiempo que justificaba su pacto con Ciudadanos con el argumento nada democrático de que todo era para echar a Rajoy y al PP de la Moncloa.

Un discurso agresivo e infantil con el que Sánchez pensaba encandilar a Pablo Iglesias y conseguir la abstención de Podemos en la investidura sin que Sánchez ni el PSOE adivinaran que el único objetivo de Iglesias en ese proceso era una segunda vuelta electoral a la que Podemos iba a acudir como se ha demostrado de la mano de IU para derrotar al PSOE.

No cabe duda que en un ‘debate a cuatro’ Sánchez, Iglesias y Rivera van a atacar a Rajoy en una carrera en la que todos pugnarán por ser el que más leña le dé al PP. Pero también veremos duras críticas de Rivera a Iglesias y ya veremos si asistimos a un duelo entre Sánchez y el líder de Podemos, como habrá ataques cruzados entre Iglesias y Rajoy.

Naturalmente si todos se lían a palos con Rajoy el electorado del PP se movilizará en socorro de su partido y su líder, mientras que Sánchez y Rivera apenas podrán debatir entre ellos porque aún no se ha roto el pacto de gobierno de investidura que firmaron el 24 de febrero. Lo que le permitirá a Rajoy decir durante el debate que Ciudadanos no tiene candidato a la presidencia del Gobierno porque su pupilo es Sánchez.

Habrá pues debate a cuatro, y puede que ese encuentro sea definitivo para el resultado de las elecciones en general, pero también para ver quién es el líder de la izquierda, si Iglesias o Sánchez. Un duelo en la alta sierra que el PSOE pretendía evitar en su cara a cara con Rajoy, lo que no conseguirán.