Sánchez, PSOE y El País son los ‘Irresponsables’

El diario El País ha publicado este domingo un sorprendente editorial titulado de ‘Irresponsables’ en el que acusa al PP y a La Sexta TV del ascenso político y electoral de Podemos ante los comicios del 26-J. Sobre los que el citado periódico acaba de publicar una encuesta de Metroscopia en la que confirma la victoria del PP con el 30 % de los votos y el ascenso imparable y en segundo lugar de la coalición ‘Unidos Podemos’ con el 23,2 % del electorado. Lo que deja al PSOE en tercera posición con el 20,2 % y camino de una crisis de liderazgo e identidad.

El único culpable de esta situación dramática para el PSOE y su entorno mediático y económico, en el que influye y del que prácticamente vive el Grupo Prisa, se llama Pedro Sánchez. A quien el diario El País ha apoyado y acompañado en todos sus errores con la bendición de la dirección del PSOE.

El mismo Sánchez que es el único y directo responsable de la repetición de las elecciones al negar un pacto de gobierno con Podemos o con el PP con lo que ha concedido a Mariano Rajoy esta oportunidad de nueva victoria electoral y a Pablo Iglesias la ocasión de liderar la izquierda española con ayuda de IU. Y como alternativa a la crisis socialista de liderazgo e identidad, tras la gran crisis económica y financiera de 2008 y siguiendo la deriva social-liberal que inició Felipe González.

Cómo se atreve El País a criticar a La Sexta TV cuando ha sido este periódico quien con sus ‘tribunas’ cedidas a Podemos los ha legitimado en la izquierda. O a culpar al PP de polarizar el debate electoral entre los partidos que lideran Rajoy e Iglesias cuando ha sido Sánchez el culpable de semejante situación al insultar a Rajoy en el debate electoral del 20-D llamándole ‘indecente’ y posteriormente negándole el diálogo y cualquier negociación -‘no es no’, dijo el PSOE a Rajoy y al PP- al tiempo que El País y el Comité Federal del PSOE se involucraban en el aislamiento del PP, creyendo inocentemente que Podemos se abstendría para facilitar la llegada del PSOE (y de PRISA) a la Moncloa en base al pacto de gobierno firmado por Sánchez y Albert Rivera.

Un pacto imposible presentado como ‘histórico’ e inicio de ‘la segunda transición’, que solo sumaba 130 escaños y con el que temerariamente Sánchez se lanzó a la investidura para poner en marcha el reloj de la posible repetición electoral. Y todo ello en la confianza absurda de que Podemos acabaría por abstenerse para permitir la llegada de Sánchez al Palacio de la Moncloa con el argumento de ‘hay que echar al PP’ y en el convencimiento de que Iglesias agradecería así la ayuda, esa sí irresponsable, del PSOE a Podemos en ayuntamientos y Comunidades Autónomas. Incluso en aquellos municipios en los que colabora con independentistas o con los partidarios del derecho de autodeterminación como ocurre ahora con el PSC en Barcelona.

La extraña pareja de ilusos Sánchez-Rivera llegaron incluso a pensar que el PP iba a apoyar la investidura de Sánchez con su abstención. Y con tan desvergonzada pretensión Albert Rivera pretendió un encuentro en la Moncloa que con buen criterio no aceptó Rajoy.

En realidad Sánchez y Rivera, los que perdieron las elecciones el 20-D, tras quedar en el segundo lugar (PSOE) y cuatro (C’s), venían a exigir la sumisión del ganador de las elecciones (PP) o del tercer partido (Podemos), como si Rajoy e Iglesias -a los que ahora se acusa de ‘pinza’ y complicidad, fueran imbéciles y no se dieran cuenta del peligro nacional que supondría- y El País lo sabe- la llegada a la Presidencia de España de Pedro Sánchez, personaje cuyos malos modales e impericia política son conocidos por todos.

El editorial del diario El País es ‘irresponsable’ y solo muestra su impotencia y desesperación por los errores de Sánchez y del PSOE en el que ellos han colaborado. Y ya veremos cómo a partir del 26-J y si se confirman las encuestas de este diario, El País se liará a palos con Sánchez y lanzará por fin a su ‘tapada’ que no es otra que la andaluza Susana Díaz. La protegida de Felipe González, ‘padrino’ del Zandi, el amigo de J. L. Cebrián.