'Unidos Podemos', marca electoral de Iglesias y Garzón

Mientras en el PSOE, por mor de sus taifas federales, andan a palos con el rebelde Ximo Puig de Valencia y ya veremos cómo acaba lo del PSC que ya está con Ada Colau en el Ayuntamiento pro autodeterminación de Barcelona, Pablo Iglesias y Alberto Garzón cabalgan juntos hacia los comicios del 26-J a lomos de una coalición llamada ‘Unidos Podemos’.

En ella el señor de la coleta se ha llevado el gato al agua al imponer su marca sobre la de IU, lo que por otra parte era lógico. Además el pacto no tiene marcha atrás y es el embrión del proceso de unidad entre las dos fuerzas políticas, digan lo que digan Llamazares y Cayo Lara, que no supieron estar a la altura de la revuelta social de los tiempos en los que habitamos ni conquistar el corazón del 15-M que ahora se vuelve a festejar.

Naturalmente, en el PSOE están de los nervios y Susana Díaz ya salió a la palestra a decir que Podemos está ‘enfangando’ la vida política. Un primer cañonazo ante la proa de la cañonera ‘Unidos Podemos’ que ya navega, con la marinería eufórica, por las aguas de la precampaña del 26-J donde los socialistas son los que más se juegan porque si no ganan las elecciones y además Podemos les da el ‘sorpasso’ y los deja en mal y en tercer lugar, entonces adiós a Pedro Sánchez.

Y entonces deberá ser Susana Díaz la que se plantee la refundación del partido, empezando por la renovación y unidad de las siglas socialistas en Cataluña -fin del PSC- y en toda España y ya veríamos en ese caso qué deriva toma el PSOE. De momento nervios hay y motivos tienen.

Como nervios hay en Ciudadanos, donde el fichaje estrella de sus listas ha resultado ser el cómico Felisuco, con lo que Albert Rivera prueba que la capacidad de convocatoria de su partido todavía esta muy verde a pesar de que necesitan cuadros y personas de prestigio para lograr la credibilidad como alternativa de Gobierno y de poder. Pero si al final el gran fichaje de C’s para el 26-J es Felisuco por Cantabria, pues regular.

Mientras tanto, Rajoy se ha marchado de campaña por Almería, ciudad sobre la que Iglesias lanzó en paracaídas al general Julio Rodríguez, el ex JEMAD, lo que no ha gustado en IU pero allí se va a quedar el que fue jefe de los ejércitos con Zapatero, que se tragó el escudo antimisiles de Rota sin pestañear.

En el PP y por el momento, tampoco hay sorpresas en las listas del 26-J y conociendo a Rajoy difícilmente se puede esperar que algo así pueda pasar de aquí al día 22 que es cuando se cierran las candidaturas. Don Mariano además guarda silencio sobre los debates aunque son muchos los que dan por seguro que acudirá a una discusión televisada a cuatro con Sánchez, Iglesias y Rivera, lo que todavía está por ver. Mejor para él sería una mano a mano con Iglesias, dejando a Sánchez fuera de ese espectáculo televisado y apasionado.

De momento, la novedad está en Podemos y en su nueva marca para el 26-J de ‘Unidos Podemos’. Su barco, pues, ya está en el agua y presto a tomar la salida en la anunciada regata. Solo falta por ver qué tal le va la navegación y cómo compite y corta el agua frente a los demás. Aunque de momento ya ha ganado la primera etapa de la travesía al concentrar la atención de la precampaña electoral, mientras Iglesias sembraba en Valencia la semilla de la cizaña que ha enrarecido los debates internos del PSOE y de su Comité Federal. Donde Susana presentará a Sánchez o simplemente lo despedirá.