El Comité Federal del PSOE y la peligrosa cita electoral

El Comité Federal del PSOE que se reúne este fin de semana tiene más importancia de lo que ellos se imaginan porque esta vez los socialistas corren el riesgo no solo de volver a perder las elecciones frente al PP, sino que podrían convertirse en el tercer partido del país si la alianza de IU con Podemos y sus ‘confluencias’ superan en votos al PSOE, o se les aproximan en un empate técnico. Lo que obligará a los socialistas a plantearse su refundación política e ideológica antes de iniciar la senda del PASOK griego. Se están jugando no solo las elecciones sino también la supervivencia y la identidad del partido.

Y no solo por el desastre que ello significa políticamente para el PSOE sino porque la consecuencia del auge electoral de Podemos obligará a los socialistas a decantarse entre pactos de gobierno con el centro y la derecha constitucional (PP y C’s) u optar por el gobierno de izquierdas, ‘a la valenciana’ como lo exige Pablo Iglesias. Un giro brusco hacia el flanco zurdo de la política que incluye el referéndum catalán, el apoyo a Otegui y el deterioro de la vida democrática en base al control de la prensa, y de los jueces, fiscales y aparato policial en una misma mano (la de Iglesias) y la ruptura de la convergencia fiscal con la UE.

Y todo ello cuando Pedro Sánchez y el PSOE permanecen atados por el pacto de gobierno que firmaron con Albert Rivera, y sobre el que aún no han dicho nada ninguna de las dos partes. Por lo que permanece en vigor y se convierte, ‘de facto’, en el programa electoral del PSOE y C’s como si ambos fueran en coalición virtual a los comicios del 26-J.

En realidad el PSOE se encuentra atenazado entre dos fuegos como son Podemos y C’s, que muerden en su electorado sin cesar y aprovechan el brusco estilo de Pedro Sánchez y su probada ambigüedad ideológica y política, como se vio en el intento de aunar en el mismo gobierno a los representantes de C’s y Podemos que no aceptaron el pacto. De la misma manera que el discurso federal del PSOE les impide avanzar en los territorios con fuerte presencia nacionalista porque estos ya están en el camino de la independencia, y lo federal les hacer perder también los votos españolistas, como bien se aprecia en Cataluña y País Vasco.

De hecho el PSOE hace tiempo que perdió el segundo lugar electoral en Madrid, País Vasco y Cataluña y ahora corre el riesgo de perderlo a nivel nacional porque su mono discurso contra Rajoy ya está quemado y no frenará el empuje de la izquierda radical que lidera Podemos, ni la mejora de C’s, por la mejor valoración de su líder Albert Rivera.

Naturalmente, estas cuestiones no se debatirán abiertamente en el Comité Federal del PSOE donde alguien debería pedir a Pedro Sánchez responsabilidades por el fracaso de su investidura y su empeño en acudir al Congreso de los Diputados sin los apoyos necesarios. Pero está claro que estas cuestiones de fondo, donde se incluye la propia supervivencia del PSOE, no serán objeto de debate en el Comité Federal. Al contrario, ahora se hablará de las listas de los diputados y poco más. Vuelve el cierre de filas ‘la piña’ -como dice González- pero mucho tememos que a partir del 26-J las cañas se tornarán en lanzas y entonces ya será tarde para reaccionar.