Pedro Sánchez debería dimitir

Pedro Sánchez debería de presentar su dimisión como el Secretario General del PSOE tras su doble fracaso de intento de investidura, que en realidad ha sido triple porque tanteó en Cataluña el posible apoyo de ERC y DiL a un pacto de gobierno del PSOE con Podemos. Pero su soberbia y ceguera le impiden reconocer la realidad y lo llevan en volandas a su segunda derrota electoral el 26 de junio, salvo que en el PSOE le pidan que se vaya y decidan jugar la carta de Susana Díaz.

El último fracaso de Sánchez, en su intento de pactar un gobierno ‘a tres’ con PSOE, Podemos y Ciudadanos era tan previsible como cuando acudió al Congreso de los Diputados a solas con Ciudadanos y los 130 escaños a ver si alguien, por caridad, de Podemos o del PP les regalaba el Palacio de la Moncloa. Y lo mismo ha ocurrido a Sánchez en su visita a Dil y ERC -ésta a escondidas-, donde los secesionistas catalanes les han dicho que ‘no’ como era lógico y de esperar.

Se sabía desde el principio pero, al igual que le ocurrió a Artur Mas en Barcelona, Sánchez pensó que las aguas del Mar Rojo se abrirían a su paso majestuoso y desafiante por las calles de Madrid. Y ahora llega el turno de culpar y descalificar a quienes no se ponen de rodillas ante el pacto de un Gobierno que nunca existirá, firmado entre PSOE y C’s.

Lo que obliga a Albert Rivera a reconocer su error y a pedir a los suyos y a los demás las pertinentes disculpas. Empezando por el PP a los que Rivera exigió de manera descortés y entrometida que echaran Rajoy de la presidencia del partido. Y todavía tiene la osadía Rivera de pedir al PP que se avenga a una negociación sobre la base de su pacto con PSOE que está acabado y fracasado en todos los frentes.

Y menos aún cuando además Rivera sabe que el PP no necesita nada -ni siquiera sus escaños- de Rivera ni de C’s para un eventual pacto del PP con el PSOE. El que solo sería posible si Sánchez se retira y da paso en un tiempo record a Susana Díaz, lo que está en las manos del PSOE si los socialistas no quieren nuevas elecciones donde es probable que vuelvan a ser derrotados por el PP.

Sánchez pidió a su partido el bloqueo de toda negociación con el PP y que le permitieran negociar ‘a izquierda y derecha’ -dijo- un gobierno de ‘cambio, progresista y reformista’ que decía estar seguro de lograr. Y lo mismo le vino a decir al Rey Felipe VI para que le encargara liderar la investidura, y lo mismo anunció a los españoles a bombo y platillo al anunciar su inminente llegada a la Moncloa.

Pues bien todo ha resultado ser una gran mentira. Una ventura fallida y temeraria y la causa de un tiempo perdido que nos lleva a las nuevas elecciones. Porque ni Sánchez ni Rivera debieron firmar un pacto de Gobierno ni acudir a la investidura del Congreso sin tener los apoyos parlamentarios necesarios para ello. Y ahora ambos tienen un fallido programa fantasmal que los une y contamina mutuamente en la nueva campaña electoral en la que cabe pregunta si PSOE y C’s a acudirán en una sola lista a las elecciones. Donde Rajoy dirá de C’s que se presenta con el programa del PSOE, e Iglesias del PSOE que su programa lo han escrito en C’s.

Al final Rajoy le ha ganado la partida a Sánchez sin mover una ficha. E Iglesias le ha ganado la partida a Sánchez con un bonito espectáculo de ocurrencias y ahora culpará al PSOE de traicionar a la izquierda en una consulta interna a las bases e Podemos que a buen seguro rechazarán el pacto del PSOE con C’s.

¿Qué hacer? Pues nada, esperar a ver si el PSOE reacciona y se decide a abordar un pacto con el PP lo que resulta impensable con Sánchez. O sencillamente prepararnos para la inminente campaña electoral que ya está en ciernes y a la que Podemos intentará llegar de la mano de IU a ver si de esa manera desbancan al PSOE en el liderazgo de la izquierda,

lo que ha sido y es su verdadero objetivo. O ¿acaso esperaba Sánchez que Iglesias lo iba a entronizar en la Moncloa para salvar al PSOE y así hundir a Podemos? Mucho se escribió sobre la capacidad política de Zapatero y poco se va a escribir sobre la de Sánchez porque ha sido visto y no visto y de esta situación que él ha provocado no va a salir.