Sólo el PP puede salvar a Sánchez

Por extraño que parezca y vistas como van las encuestas sobre unas nuevas elecciones a Pedro Sánchez no le queda más salida para salvar su liderazgo y su actual posición del PSOE que llegar a un acuerdo de gobierno con el PP, presentándose como un estadista que colabora con la estabilidad política y la recuperación económica del país, aunque para ello se tenga que tragar su mono discurso en el que afirma que el ‘cambio’ consiste en echar al PP del poder. En el caso contrario Sánchez entrará en unas elecciones que volverá a perder y que le costarán su liderazgo al frente del PSOE.

Desde que concluyeron las elecciones generales del 20-D que el PP ganó -pero sin mayoría para gobernar- y el PSOE perdió con el peor resultado de su historia reciente, Pedro Sánchez ha asumido todo el protagonismo político e informativo en el proceso de la investidura para la formación pero hasta ahora sus resultados son igual a cero. Entre otras cosas porque se creyó imprescindible y convencido de que todos, por activa o por pasiva, lo llevarían al palacio de la Moncloa y se equivocó.

Y este rotundo fracaso está provocando en las encuestas electorales la caída o el estancamiento del PSOE mientras suben el PP y Ciudadanos (y además con tendencia al alza, mientras la del PSOE es de descenso). Lo que en principio permitiría, tras nuevas elecciones, la formación de un gobierno de centro derecha entre PP y C’s.

A lo que se añade el claro riesgo para el PSOE, en caso de elecciones, de una coalición electoral de Podemos e IU que les podría quitar a los socialistas el puesto de segundo gran partido nacional relegándoles a la tercera plaza. Y ello y a pesar de la caída electoral de Podemos que, en cierta manera, se compensa con el ascenso de IU a quien Iglesias no deja de cortejar, amparado por el empeño de Julio Anguita de buscar la unidad de todos los partidos de la izquierda emergente y radical.

Malas noticias pues para Sánchez que sabe que ahora se enfrenta a su última oportunidad en el intento, que comienza esta semana, de lograr un pacto de gobierno tripartito entre PSOE, C’s y Podemos. Lo que no deja de ser una utopía. Y no solo por la enorme distancia que separa a Podemos del PSOE y Ciudadanos sino por el grave riesgo que para el PSOE incluye un acuerdo con Podemos por la inestabilidad y la falta de cohesión ideológica y programática que dicho pacto encierra.

En realidad, lo único que le puede salvar al PSOE y a Sánchez aunque parezca un sarcasmo sería un acuerdo de última hora con el PP. De lo contrario se lanzarán sin paracaídas a unas nuevas elecciones en las que los socialistas volverán a perder frente al PP, corren el peligro de ser desbordados por Podemos-IU y cabe la posibilidad -según últimos sondeos- que PP y C’s puedan sumar mayoría absoluta para gobernar, con o sin Rajoy.

Naturalmente todavía quedan cuatro semanas cruciales para negociar antes de la convocatoria de las nuevas elecciones a partir el día 2 de mayo. Pero todo apunta a que ese pacto del PSOE con Podemos, que Pablo Iglesias quiere malévolamente someter a sus bases, tiene pocas posibilidades de prosperar pronto y bien por causa de los obstáculos que encuentra en el seno de estos tres partidos, PSOE, C’s y Podemos, que Sánchez desea unir para alcanzar su sueño presidencial.