Sánchez intenta el ‘mènage á trois’

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Pedro Sánchez mantiene su empeño en ser presidente del Gobierno a cualquier precio y con quien sea. Su ultimo invento, anunciado ayer en la Cadena SER, es el gobierno de coalición a tres, su particular ‘mènage á trois’ con PSOE, Podemos y Ciudadanos sentados en el Consejo de Ministros, unos extraños compañeros de cama política que parecían ser incompatibles entre sí en lo que respecta a Podemos y Ciudadanos.

Sin embargo todo está por ver después de que Íñigo Errejón, en la que fue su reaparición ante los medios después de 12 días de silencio, no descartara el entendimiento de Podemos con C’s, diciendo que en caso de que Sánchez les formulara la propuesta del gobierno tripartito ellos la estudiarían antes de responder. Y sospechoso silencio el de Albert Rivera tras reunirse con Sánchez y no comparecer ante la prensa, a la que un portavoz de C’s contó falsas vaguedades para evitar la verdad.

¿Qué está pasando? Hoy es el día ‘D’ del encuentro entre Sánchez e Iglesias para ver si llegan a un acuerdo para formar gobierno y el líder del PSOE llega a la Moncloa. Y aunque todo apunta a que Iglesias se mantendrá en su posición de un ‘gobierno a la valenciana’ es decir de PSOE, Podemos y ‘confluencias’ sin Ciudadanos, ayer Errejón -que sigue enfrentado a Iglesias aunque disimule- volvió a dejar abierto el pacto con Sánchez e incluso con Ciudadanos, aunque horas más tarde Bescansa le rectificó y dijo que eso era imposible.

Lo que revela que siguen las diferencias ‘estratégicas’ entre Errejón, favorable a apoyar la investidura de Sánchez -con el argumento de: ‘hay que pensar en los ciudadanos y no en mirarnos el ombligo’-, y su secretario general Iglesias que hasta ahora en lo único que quería era derrotar al PSOE y convertir Podemos en segundo partido de España por delante del PSOE.

¿Qué va a ocurrir? No se sabe porque el silencio de Rivera y los pasos a favor de Sánchez de Errejón -que se declaró optimista- dan mucho que pensar. Y ello, sin duda, preocupa al PP. De momento la propuesta de Sánchez de gobierno ‘transversal’ a tres y en coalición, con o sin Rivera e Iglesias, pero con ministros de los tres partidos, parece haber atraído el interés de todos los protagonistas del drama o la comedia, según se mire o según concluya la representación, con Sánchez de muerto en el escenario o de protagonista triunfador.

El objetivo de Sánchez es ser presidente y su argumento no es otro que echar al PP del Gobierno. Para ello está proponiendo un gobierno de corta duración -unos dos años- con reformas sociales y medidas de regeneración democráticas (como la ley electoral que tanto interesa a C’s y Podemos) urgentes. Para a la vez sacar a Rajoy de la Moncloa y controlar el proceso electoral de dentro de dos años una vez que los tres partidos han asumido la dirección de RTVE, la fiscalía del Estado, el CNI y todo el poder del gobierno, sobre la base de una mayoría de 201 diputados (90 PSOE, 40 C’s, 69 Podemos y 2 de IU) que no les va a permitir reformas constitucionales sin el PP pero sí el gobernar con mucha comodidad.

Por supuesto si Ciudadanos entra en la troika el referéndum catalán de autodeterminación que defiende Podemos debe quedar aplazado mientras dure el gobierno tripartito y la legislatura, y se negociarán entre los tres el alcance de las medidas sociales urgentes y reformas democráticas.

De hecho Errejón y A. Hernando llevan días en ello, no sabemos si con el consentimiento o no de Iglesias, mientras en Ciudadanos dicen que mantienen su pacto con el PSOE pero ahora no descartan introducir algunas reformas y falta por ver si Rivera entra o no -él o algunos de los suyos- en el citado gobierno tripartito que pretende Sánchez o si les concede su ‘abstención’.

Todo está en el aire y todo parece muy difícil aunque no imposible. Y lo más llamativo es la tozudez de Sánchez, que sabe que su presente y su futuro político se juega en esta doble negociación. Veremos qué hace y dice Iglesias que es quien tiene en su mano el control de la situación. Y si finalmente da su brazo a torcer en favor de las tesis de Sánchez y Errejón. Lo que preocupa seriamente al PP, donde Rajoy sigue inmóvil y a la expectativa aunque temeroso de que Sánchez entre en la Moncloa y ponga patas arriba las alfombras y los escándalos del PP parque sabe que Sánchez va a por él.