Sánchez frente a Iglesias y con Susana a la espalda

Muy difícil o casi imposible tiene Pedro Sánchez la posibilidad de alcanzar un acuerdo de Gobierno con Pablo Iglesias, en la que será su última oportunidad de llegar a Moncloa. Si fracasa en el intento habrá elecciones anticipadas el 26 de junio y según las encuestas Sánchez podría perder frente a Rajoy como perdió el 20-D del pasado año, y como fracasó el 4 de marzo en su intento de investidura. Dos derrotas sonadas y una en ciernes, lo que justifica el pronóstico del desembarco en la Secretaría General del PSOE de Susana Díaz antes o puede que después de las nuevas elecciones generales si se aplaza el Congreso del PSOE como solicitan algunos dirigentes de este partido.

Por su parte Mariano Rajoy ha bloqueado todo movimiento interno en el PP visto que los sismógrafos de la política anuncian un terremoto en los partidos de la izquierda que afectará al PSOE, Podemos e IU. Donde tres son los desafíos en curso: el posible pacto de Gobierno entre PSOE y Podemos (y las ‘confluencias’) que debatirán Sánchez e Iglesias este miércoles 30; la elección del Secretario General del PSOE prevista el 8 de mayo que puede ser aplazada si se anuncian nuevas elecciones; y el proceso de unidad ‘electoral’ entre IU y Podemos en caso de una nueva contienda electoral.

Sobre el posible pacto de Gobierno PSOE-Podemos -el último cartucho de Sánchez para intentar llegar a la Moncloa- todo apunta a una gran dificultad, porque Podemos nunca apoyará el pacto del PSOE con C’s y el Comité Federal del PSOE no aceptará que el pacto con Podemos lleve incluidos acuerdos de abstención de los independentistas catalanes de ERC y DiL. Cualquier movimiento de Sánchez en ese sentido provocará la llegada a Madrid de la dirigente andaluza del PSOE Susana Díaz.

De hecho son muchos los analistas y dirigentes regionales del PSOE que animan a la actual presidenta de Andalucía a optar a la Secretaria General del PSOE en el caso de que se vote el 8 de mayo y para la que tendría que presentar avales de primarias antes del 15 de abril. Fecha en la que puede que no se conozca si habrá o no elecciones generales el 26 de junio, lo que complica el calendario del PSOE que pendiente está de ver si se aplazará o no el Congreso del partido previsto para los días 21 y 22 de mayo.

Los argumentos para relevar a Sánchez y nombrar a Susana al frente de la secretaria general del PSOE son: la derrota electoral del PSOE el 20-D, el fracaso de su investidura y el riesgo de una segunda derrota electoral en caso de adelanto de los comicios. Y también ahí incluida la posibilidad de que Podemos se convierta en segundo partido nacional por delante del PSOE si logra un pacto electoral con IU.

Y esta posibilidad del acuerdo Podemos-IU (que anima Julio Anguita) es otro de los asuntos pendientes en la izquierda española pero nada fácil de arreglar por la pretensión del líder de IU Alberto Garzón de promocionar un nuevo movimiento social y político donde participen todas las izquierdas. Algo que ya intentó en los comicios del 20-D con su fallida candidatura de Unidad Popular (que logró solo 2 diputados) y a lo que nunca se sumará Podemos. Partido este que tiene pendiente de solución la crisis interna de Íñigo Errejón.

De manera que atención a los próximos días y semanas porque en la izquierda española, y especialmente en el PSOE, todo está por decidir, mientras PP y Ciudadanos permanecen a la expectativa de lo que en ese sector de la política pueda ocurrir. Y especialmente Ciudadanos porque el futuro de su pacto de gobierno con el PSOE depende de lo que decidan Sánchez e Iglesias en su reunión del miércoles en la que todo está por decidir.