Rajoy no tiene a nadie y Sánchez sólo a Podemos

Al día de hoy el proceso de investidura de un presidente del Gobierno está de la siguiente manera: Mariano Rajoy no ha conseguido a nadie que apoye su candidatura y en consecuencia ha declinado la propuesta del Rey para someterse a la decisión del Congreso de los Diputados.

Por su parte Pedro Sánchez dice poder formar gobierno cuando se acabe el turno de Rajoy, pero solo tiene el apoyo de Podemos y le falta el permiso del Comité Federal del PSOE y la abstención de partidos como los independentistas catalanes porque Ciudadanos no facilitará el pacto del PSOE con Podemos.

¿Entonces? Pues de momento a esperar al Comité Federal del PSOE del día 30 y quizás a esperar que el rey Felipe VI aplace su segunda ronda de consultas prevista para el día 27 hasta que esta situación se aclare. Y puede que en ese caso la ronda de consultas del Rey se deba reducir a los dirigentes de los cuatro grandes partidos, PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos.

Parece claro que Rajoy no encontrará apoyos para su investidura y menos aún del PSOE. Y falta por ver si el PSOE le da Sánchez permiso para negociar y pactar con Podemos, después de la oferta espectáculo que organizó Pablo Iglesias con el reparto incluido de los ministerios del pretendido nuevo gobierno y la vicepresidencia reservada para el propio Iglesias.

Este espectáculo, luego calificado de ‘chantaje’ en un comunicado del PSOE, sumada a la incierta posición de Podemos sobre el referéndum de autodeterminación catalán, la política económica o sobre Venezuela son cuestiones que preocupan seriamente en el seno del PSOE donde son muchos los dirigentes que ven un alto riesgo para el partido en el pacto con Podemos.

De hecho el doble espectáculo de la ruidosa entrada de Podemos en el Congreso -con bebé incluido- y del reparto de carteras ministeriales con el PSOE e IU han devaluado a los ojos del PSOE y de toda España la pretendida coalición progresista. Y ello si es cierto que Pablo Iglesias quiere de verdad un pacto con el PSOE o solo busca estrellar a Sánchez y derrotarlo en unas elecciones anticipadas.

Pero volvamos al punto de salida ¿qué hacer? Una encuesta, sin duda ‘orientada’, por responsables de Metroscopia que trabajan para El País decía este domingo que los españoles consideran la marcha de Rajoy y de Sánchez como lo mejor para facilitar los pactos. Y puede que eso sea verdad porque la enemistad y agresividad personal que Sánchez puso en marcha contra Rajoy puede acabar con el liderazgo de los dos en el PP y el PSOE si Sánchez no consigue permiso para pactar con Podemos.

Pero estos cambios en el PP y PSOE no son fáciles y necesitan tiempo. Y a Rajoy le cuesta mucho retirarse, entre otras cosas porque teme verse envuelto en las andanzas de Bárcenas. Además le tiene ganas a Sánchez y cree que unas segundas elecciones beneficiarían al PP.

Aunque mientras tanto quedan pendientes las dos opciones iniciales: el tripartito de la gran coalición PP, PSOE y Ciudadanos que proponen Rajoy y Rivera y que bloquea Sánchez; y el pacto PSOE-Podemos, con abstención de los secesionistas, que depende del Comité Federal del PSOE. Porque una otra alternativa, como un Gobierno del PSOE con Ciudadanos con abstención del PP, no lo apoyarán ni Rajoy ni Rivera.