Forcadell se arrodilla ante el TC

Los independentistas catalanes de ‘Juntos por el sí’ (CDC y ERC) han perdido la vergüenza política y están dinamitando la dignidad de las instituciones de Cataluña, convirtiendo la política catalana en un circo de tres pistas donde Artur Mas hace de Augusto, el payaso de la cara pintada.

Le secundan en sus disparates Junqueras y Romeva y ahora se acaba de sumar al espectáculo Carme Forcadell, la presidenta del Parlament, que acaba de enviar al Tribunal Constitucional un escrito irrisorio en el que dice que la moción aprobada por el Parlament donde se anunció el inicio de la ruptura con España y la desobediencia al TC era una broma, una simple ‘aspiración’ o declaración de voluntad política.

Pero ¿a quién quieren engañar con semejante marcha atrás que revela el desconcierto y el miedo que impera en la coalición secesionista? La resolución del Parlament, que suspendió el Tribunal Constitucional, es un hecho político y jurídico que incluye la violación de la legalidad y no una simple declaración de intenciones. Y además ha sido suspendida y contra dicha suspensión no cabe recurso posible hasta que el Tribunal dicte sentencia en el plazo de cinco meses, ampliables.

Y eso, que lo sabe -o lo debería saber- Forcadell, es la realidad. Y todo lo demás es una indecente maniobra política de distracción que no lleva a ninguna parte y que aumenta el deterioro de las instituciones catalanas que se inició con la puesta en marcha del famoso ‘proceso’.

Y que siguió con el abaratamiento de la presidencia de la Generalitat con un intento desesperado de Mas por conseguir la investidura de la CUP llegando a ofrecer ¡cuatro presidencias colegiadas! que además no reconoce el Estatuto de Cataluña por lo que serían ilegales.

Ahora el turno del desprestigio llega al Parlament donde Forcadell, lejos de cumplir la desobediencia al TC que incluye la resolución que tanto se aplaudió en esa Cámara por los secesionistas, se muestra asustada y viene a decir en su escrito al TC que todo era una broma sin más valor que una simple declaración de intenciones. Forcadell y quienes apoyan su escrito al TC ni siquiera han tenido la gallardía de cumplir su propia resolución y, asustada por el riesgo que corre de ser suspendida de su bonito cargo, empieza a recular vergonzantemente.

Y vamos a ver cómo valora la CUP este incumplimiento de su moción por parte de Forcadell y de ‘Juntos por el sí’ porque con dicho escrito al TC la presidenta del Parlament está traicionando el mandato de dicha resolución que ella misma votó y que fue propuesta por la CUP.

Y todo ello mientras el Consejero Mas-Colell dice que si ha de ponerse ‘de rodillas’ para que el gobierno de Rajoy les dé algo de dinero -ya se lo han concedido pero bajo control- que él se pone. Con lo que tenemos en pleno funcionamiento las tres pistas del circo catalán. En la central deambula el Augusto Mas haciendo cabriolas para ver si le arranca una sonrisa a los jefes de la CUP y lo invisten presidente de la Generalitat.

En la pista de la izquierda Carme Forcadell deja en ridículo al Parlament y en la de la derecha el gobierno de Mas y su partido CDC desempeñan el rol de caniches amaestrados que no saben por dónde tirar ni lo que, al tiempo que anuncian la disolución de CDC para enterrar a Pujol y las querellas del 3%.

El proceso está, pues, liquidado, haga lo que haca la CUP. En cuanto al TC está claro que no hará caso alguno al escrito de Forcadell porque no es admisible y además no dice la verdad. Se trata de un simple acto de cobardía porque no se atreve a cumplir la resolución que ella votó y en la que se anunciaba expresamente la desobediencia al TC.