Turquía derriba un avión ruso en plena crisis terrorista

Lo que faltaba, Turquía ha derribado un avión caza bombardero ruso por haber violado su espacio aéreo y después de diez advertencias. Y la primera respuesta verbal de Putin ha sido acusar a su homólogo turco Erdogan de haber apuñalado a Rusia y de aliarse con los terroristas del ISIS. Ahora falta por ver si Putin aplica a Turquía la ‘ley del Talión’ y derriba un avión de combate turco, como temen en la OTAN, desde donde se hacen llamamientos a la calma para evitar una escalada de la tensión entre Rusia y Turquía, país miembro de la Alianza Atlántica.

Todo ello en un tiempo en el que se intensifican los ataques terroristas de las organizaciones yihadistas con un atentado en Túnez donde han muerto 15 soldados de la guardia presidencial tunecina. Y cuando los primeros dirigentes occidentales no acaban de ponerse de acuerdo en relación con las estrategias políticas y militares que se pueden aplicar tanto en Siria como en Irak.

El ataque turco al caza ruso puede haber sido una respuesta excesiva, pero también es cierto que Moscú había sido advertido por Ankara de que no consentiría que la aviación rusa utilizara el espacio aéreo turco en sus incursiones sobre territorio sirio. Pero ya se sabe que el nuevo Zar Putin suele hacer lo que le da la gana y no toma en serio ninguna de las advertencias de la OTAN. Lo demostró cuando se anexionó Crimea y luego colaboró en la rebelión de una parte de Ucrania.

Lo grave de este incidente es que llega en plena oleada de atentados del terrorismo yihadista en distintos lugares del mundo. El viernes 13 con la masacre de París, luego en Mali y ayer en Túnez y Egipto. Lo que tiene a los países occidentales y mediterráneos en estado de alarma.

Y también en pleno desconcierto político porque los primeros líderes occidentales no acaba de ponerse de acuerdo para actuar de manera conjunta y eficaz frente al ISIS en Siria e Irak. Se vio durante la visita de François Hollande a Washington donde conversó con Barak Obama. Allí ambos políticos coincidieron en la necesidad de acciones militares conjuntas y concertadas, pero siempre a propósito de bombardeos de la aviación aliada, a la que se sumaría Gran Bretaña si el Parlamento de Londres le da su aprobación.

Pero en la Casa Blanca Hollande insistió en que el primer objetivo del ataque aliado debe ser desalojar al ISIS de los territorios que ocupa en Siria e Irak y eso no se puede hacer desde el aire sino con fuerzas de tierra. Y ahí está el problema porque Washington y París no anuncian, por el momento, el despliegue de tropas terrestres en esa zona. Dicen que se rearmará a los ejércitos iraquíes en presencia, pero saben que eso no es suficiente. Y además ¿a quien apoyarán en Siria?

El laberinto sirio sigue siendo una pieza fundamental en la crisis una vez que Moscú apoya al presidente El Assad mientras Washington y Paris piden su derrocamiento y la convocatoria de elecciones. Y así las cosas en las principales capitales europeas se han tomado medidas de seguridad especiales en la prevención de posibles nuevos ataques del terrorismo islámico.

De ahí la gravedad de la crisis entre Rusia y Turquía en tan delicada situación internacional y cuando la zona afectada del Oriente Próximo se están produciendo dramáticos movimientos migratorios de los que huyen de la guerra y pretenden alcanzar el territorio europeo a través de Turquía.

Mientras tanto en España tanto Ciudadanos como UPyD han decidido sumarse al pacto contra el terrorismo yihadista que firmaron el PP y PSOE, algo que rechazan Podemos e IU, que lo identifican con el apoyo a la guerra de los aliados en Siria e Irak. Una guerra contra el yihadismo sobre la que el presidente Rajoy declaró ayer que no tomará decisión alguna sin previamente hablar con los partidos de la Oposición y sin la aprobación muy mayoritaria del Parlamento nacional. Lo que anuncia que España no se implicará en acciones militares antes de los comicios generales del 20 de diciembre que están al llegar.