El ‘proceso’ catalán se desmorona

Dice Artur Mas sin mirarse al espejo que ‘hay gente de fuera de aquí que quiere barrer y ‘residualizar’ a Cataluña, cuando ha sido él y nadie más quien ha conducido Cataluña a su caótica y bloqueada situación. Y lo dice el mismo día en el que no llegaron a 1.000 las personas que han acudido a la convocatoria de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) para pedir la unidad política y relanzar el proceso independentista. Lo que constituye un fracaso -no asistió ningún dirigente político- que revela el cansancio y el estado de ánimo de los secesionistas tras el fracaso del plebiscito y la ausencia de mayoría absoluta ‘Juntos por el sí’ (CDC-ERC) en las elecciones del 27-S, y las desavenencias políticas entre todos ellos y la CUP.

Desavenencia tras la aprobación en el Parlament de una moción para iniciar ‘la desconexión’ de España porque la CUP, hasta el momento, se niega a investir a Artur Mas presidente de la Generalitat. A lo que se añade la división interna del Govern en funciones, dimisiones en el seno de Convergencia con la marcha de Fernández Teixidó, el cambio de línea editorial del La Vanguardia a favor de la unidad de España y la petición del ‘Cercle’ de economía de Cataluña de respeto a la legalidad cuando son cerca de 700 las empresas han abandonado esa Comunidad por culpa de la inseguridad política y jurídica creada.

Lo que conduce a pensar que cuando los dirigentes políticos lleguen a un acuerdo de investidura de Mas, si es que llegan, para avanzar en el proceso secesionista violentando la legalidad, puede de detrás de ellos apenas encuentren seguidores y, más bien al contrario, les sigan jueces y fiscales que los suspenderán de sus funciones y los inhabilitarán para el ejercicio de la política en cargos de publica responsabilidad.

La encuesta de Metroscopia, publicada el pasado viernes por el diario El País, sobre la situación catalana dice que más del 60% de catalanes discrepa del plan de Artur Mas de ‘desconexión de España’ aprobado por una mayoría del parlamento catalán, y el 58 % se declara a favor de nuevas elecciones anticipadas, ante el caos político provocado y el desgobierno general de esa Comunidad.

Asimismo y en relación con los posibles resultados en Cataluña de las elecciones generales del 20-D, Metroscopia anuncia un posible empate en 9 escaños de Ciudadanos, PSC, CDC y Podemos, 8 para ERC y 3 a PP. Lo que supone una pérdida de 8 escaños para el PP, de 7 para CDC y de 5 para PSC, en beneficio de Ciudadanos y Podemos que se estrenan con 9 escaños y de ERC que pasa de 5 a 8. Es decir otra mala noticias para los independentistas que solo suman 17 escaños en el Congreso de los Diputados mientras que los españolistas catalanes logran 30 escaños.

Y con todos estos datos y sensaciones ¿todavía quieren algunos seguir por la senda del proceso secesionista y en contra de la ley? Los días pasan a gran velocidad camino de las elecciones generales del 20-D y las noticias de Cataluña se empequeñecen y ‘residualizan’ como dice Mas ante las grandes cuestiones internacionales de la lucha contra el terror islámico y la necesaria unidad europea occidental española. No en vano nuestro país no está exento del riesgo yihadista.

Como está necesitado de unidad para salir de la profunda crisis de la economía y del paro, que en Cataluña, una Comunidad sin gobierno desde hace muchos meses, es muy profunda y está en riesgo real de una quiebra por falta de financiación internacional y el desapego de empresarios e inversores que poco a poco van abandonado este país catalán al que algunas agencias de calificación han situado en el nivel del bono basura.

Y ¿qué falta para que los dirigentes nacionalistas se den cuenta de la catástrofe que han fomentado y regresen al campo del realismo y la cordialidad? Quizás les falta el famoso ‘choque de trenes’ que algunos como Mas buscan solo para justificar su fracaso personal, vistiéndolo de falsa heroicidad.