España ni en Siria, ni en el Sahel, ¡no a la guerra!

El diario El País se ha pasado de frenada anunciando que tropas españolas iban a sustituir a las francesas en el Sahel y la Republica Centroafricana y el ministro de Exteriores García-Margallo se ha vuelto a ir de la lengua y ha dejado entender que eso podría ser cierto. Hasta que la vicepresidenta Soraya -que se lleva bastante mal con Margallo- ha desmentido al ministro de manera rotunda. Y además con razón, una vez que el presidente no parece dispuesto a comprometer a España en una guerra al menos hasta que terminen las elecciones generales del 20-D. Luego ya se verá lo que ocurre y con qué gobierno.

Y tienen razón Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para denunciar estas pretendidas aventuras belicistas del gobierno de España -que tanto le gustan a Albert Rivera- porque este país no está para guerras. Ni tiene medios, ni puede correr riesgos con los terroristas en nuestro territorio y además tiene los problemas del paro y de la unidad nacional. Lo hemos repetido en estos días hasta la saciedad y seguiremos haciéndolo cada vez que un político se pronuncie a favor de la entrada de España en una guerra. Sea en Siria, Irak, Afganistán, Mali o Centro África.

Y este criterio creemos que coincide con el pensamiento mayoritario del total de los españoles, y parece mentira que un político como Margallo haya caído en esa especulación que según la vicepresidenta es falsa porque Francia no lo ha pedido ni España tampoco ha hecho semejante oferta de sustituir a los tropas de Francia en el centro de África, para que su ejército se concentre en la guerra con el ISIS en Siria e Irak.

Y dicho todo esto tenemos que insistir en otras cuestiones fundamentales como son que, antes de que las fuerzas aliadas -sin la participación de España- lancen un ataque contra el ISIS en Oriente Próximo, se han definir los objetivos militares y políticos de esa iniciativa y los del día después de la victoria. A sabiendas que el conflicto con el terrorismo islámico afecta en la actualidad a tres focos cruciales como son Siria e Irak, Libia y el centro y norte de África, puesto que son en esas zonas donde los terroristas dominan territorios y se abastecen de financiación y armas.

Pero esa debe ser una iniciativa de las cinco grandes potencias del mundo, Rusia, China, EEUU, Francia y Gran Bretaña, que tienen el potencial militar adecuado y controlan el Consejo de Seguridad de la ONU. Si los cinco grandes están de acuerdo en un ataque conjunto contra el terror islámico y además cuentas con el apoyo de importantes naciones ‘musulmanas’ que están en contra del terrorismo islámico, entonces la respuesta al terror será una respuesta firme y exitosa.

Y si no es así mal vamos todos. Y en todo caso España no está en condiciones para participar en una intervención militar. Podemos ayudar de otra manera pero no participando en una guerra. Somos un país mediano y con demasiados problemas internos para crear otros más.