Guerra contra la yihad y terror en París

Después del primer ataque del terrorismo islámico al semanario Charlie Hebdo en París el presidente de francés François Hollande anunció una dura respuesta de su país contra el yihadismo. Pocos meses después la aviación francesa entraba en combate sobre el cielo de Siria para bombardear posiciones del ejército del llamado Estado Islámico que al parecer causaron importantes bajas entre soldados y su entorno civil.

La respuesta de los yihadistas, que amenazaron con ella, no se hizo esperar mucho tiempo y este pasado viernes hicieron alarde del más descarnado terror ametrallando a personas indefensas e inocentes en el centro de la capital de Francia. Después de los ataques el presidente Hollande declaró ‘sabemos de dónde vienen’ y añadió que Francia dará la batalla contra el terror porque ‘estamos en guerra’, puntualizó.

El guante lanzado por Hollande, de la guerra sin cuartel al yihadismo en Siria e Irak, ha sido recogido como mensaje por otros dirigentes de la UE, mientras Moscú y Washington se afanan por conciliar un pacto para actuar de una manera conjunta en territorio sirio lo que no parece nada fácil porque Rusia apoya al presidente Bachar El Assad y Estados Unidos exige su cabeza, o su dimisión.

Mientras tanto en París impera el miedo y cierta confusión porque las autoridades francesas todavía no se han repuesto del impacto de los mortíferos ataques terroristas perpetrados en el corazón de Paris por varios comandos del Estado Islámico. El balance de muertos y heridos no cesa de crecer en medio de un gran desconcierto mientras circulan noticias sobre terroristas huidos –se dice que uno de ellos a España- y otros escondidos, como algunos que han sido detenidos en Bélgica.

Además, el primer ministro galo Manuel Vals ha anunciado que no se descartan nuevos y feroces ataques en cualquier lugar de Francia, lo que tiene atemorizada a la población y ha provocado falsas alarmas y carreras improvisadas en los lugares de París donde una multitud le rendía homenaje a las víctimas a nada que escuchaba un ruido brusco no identificado.

El Gobierno de Francia está inquieto, desconcertado y con razón. Y esa sensación se está transmitiendo a otros países vecinos de la UE como Bélgica y España donde las fuerzas de seguridad están en alerta, por si estuviera prevista una segunda oleada de ataques terroristas como lo ha insinuado el primer ministro Vals, poco después de pedirles a los parisinos que permanecieran en sus casas. Sin embargo este lunes el regreso al trabajo en París será muy duro para todos ellos y se esperan importantes medidas de seguridad en el metro y en centros de trabajo especiales como los grandes almacenes.

Mientras, en el plano internacional se mantienen discrepancias entre Washington y Moscú y destaca la incapacidad de los aliados de adoptar medidas decisivas para derrotar al Estado Islámico lo que no se puede hacer en base a unos bombardeos-–que provocan víctimas civiles- y sin poner pie a tierra con fuerzas terrestres. ¿Qué va a ocurrir? El segundo aviso de París ha desatado todas las alarmas pero de momento parece insuficiente como para movilizar los ejércitos aliados frente a los del terror.

Sin embargo los primeros líderes del mundo han utilizado el lenguaje apropiado para esta situación: ‘Estamos en guerra’. Solo falta poner en marcha los ejércitos democráticos contra la yihad, cuidando y mucho evitar la imagen de una nueva Cruzada porque si así fuera entonces el conflicto se acercaría al horizonte de la III Guerra Mundial.