Si es un Golpe de Estado ¿por qué no lo para Rajoy?

En esta extraña danza de la política a la que estamos asistiendo, media sardana catalana de Halloween y un silencioso zapateado español, los ciudadanos de Cataluña y resto de España permanecen preocupados y asombrados en la espera de unos acontecimientos ya anunciados -la proclamación de la independencia de Cataluña- que el ministro de Exteriores José Manuel García-Margallo calificó de ‘Golpe de Estado Constitucional’. La misma valoración utilizada por destacados juristas y medios de comunicación españoles y extranjeros.

Existen además documentos, como la moción presentada en la Mesa del Parlamento catalán y firmada por los representantes de CDC, ERC y CUP, y públicas declaraciones de los promotores de dicho Golpe que anuncian su decisión de llevarlo a cabo mediante su aprobación el día 9 de noviembre en el Pleno de la Cámara catalana. El propio presidente Mariano Rajoy, ha calificado la intentona de ‘provocación’ y anunció que haría caer todo el peso de la ley contra los secesionistas. Los que a su vez han anunciando que no piensan acatar la legalidad vigente ni las decisiones del Tribunal Constitucional.

Pues si estamos ante un Golpe de Estado Constitucional o ‘progresivo’, como dicen algunos, la pregunta que surge es la de ¿por qué no lo para el Gobierno de Rajoy antes de que se consume? Parece como si la policía tuviera noticia de un atraco, conociera los nombres y el plan de los delincuentes y espera a que se consume el crimen antes de actuar.

Con lo que habrá que esperar a que se consume el Golpe para ver que hace Rajoy y cuales son sus famosos y misteriosos ‘mecanismos’ que dice tener preparados y apuntan al recurso al Tribunal Constitucional en lugar de ir por el camino del artículo 155 de la Constitución que le permitiría la suspensión de la Autonomía Catalana, o de acudir a la vía del Código Penal en línea con el Titulo XXII sobre los ‘Delitos contra el orden público’ y su Capitulo I de la ‘Sedición’. Como lo ha recordado en este diario nuestro colaborador y gran jurista y penalista don José Luis Manzanares.

De la sedición se señala en el artículo 548 diciendo: ‘La provocación, la conspiración y la proposición para la sedición serán castigadas con las penas inferiores en uno o dos grados a las previstas, salvo que llegue a tener efecto la sedición, en cuyo caso se castigará con la pena señalada en el primer apartado del artículo 545 (donde se incluyen las penas de prisión de 8 a 15 años e inhabilitación) y a sus autores se considerará promotores.’

De la sedición el Art. 544 del Código Penal dice: ‘Son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales.’

Artículos 544 y 548 que encajan como anillo al dedo a las pretensiones golpistas de los dirigentes secesionistas catalanes a los que les podrían ser aplicados, a nada que el Gobierno diera las oportunas instrucciones a la Fiscalía del Estado y sin esperar a la votación del día 9 porque el Art 548 ya habla de ‘la provocación –la palabra que utilizó Rajoy- y de la conspiración y proposición’, presentando el delito de sedición en su modalidad de tentativa.

Pero está claro que Rajoy no quiere tomar decisiones sino conseguir que se alargue todo este proceso, pero esta vez no podría huir de la prueba de fuego de la votación independentista del próximo lunes día 9 del presente mes. Y piensan en el PP que si aparece un Rajoy firme y enérgico ello les ayudará en la campaña electoral.

Pero eso no tienen nada que ver con el tiempo, talante y el carácter de Rajoy que ya está siendo desbordado por los acontecimientos y que no quiere arriesgar nada. Y por ello se escuda en su discurso de ‘respuesta proporcional y prudente’ mediante el uso de ‘mecanismos’ -como los que anunció ante la Consulta del 9N y que nunca aparecieron- que por el momento se desconocen.

Pero si Rajoy vuelve a recular y esta vez no se planta y hace frente al desafío sin rodeos alguien en esta campaña electoral se lo dirá, si es que no se lo dicen sus propios compañeros empezando por Aznar.