Cataluña, ‘Comunidad sin ley’

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha citado a declarar en calidad de imputado al presidente en funciones de la Generalitat, Artur Mas, por presuntos delitos de desobediencia, malversación, usurpación de funciones y prevaricación, al no haber acatado la orden del Tribunal Constitucional por la que prohibía la celebración de la Consulta del 9N que sobre la independencia de Cataluña convocó Artur Mas. Violando el presidente catalán el mandato del alto Tribunal y utilizando fondos públicos para semejante sucedáneo de referéndum independentista.

Y naturalmente ya estamos otra vez con el discurso de las mentiras y el victimismo de los independentistas catalanes que califican este hecho de ‘juicio político’ y ataque español a Cataluña.

Pero la ley es la ley y los tribunales tienen la palabra y la capacidad de abrir juicio oral y, en caso de que se demuestre la culpabilidad de Mas y sus otras colaboradoras imputadas en el desacato al Constitucional, todos ellos podrían sufrir penas de inhabilitación e incluso de prisión -de tres a seis años- si se demuestra la malversación de fondos públicos por el que entonces era el presidente de la Generalitat.

Y si el máximo Tribunal de Cataluña no hubiera actuado e imputado a Mas citándolo a declarar, como ahora ha ocurrido, entonces estaríamos en el ‘salvaje oeste catalán’, o ante un guión cinematográfico que podía titularse: ‘Barcelona, ciudad sin ley’.

Sobre todo vista la reacción de los políticos independentistas ante la apertura de este procedimiento y declaraciones de muchos de ellos en las que anunciaron que declararán la independencia de Cataluña en el parlamento catalán al margen de la ley y la Constitución española. Y no digamos las afirmaciones de los dirigentes de la CUP –los compañeros de viaje en el proceso secesionista- en las que se incita a no respetar la legalidad española, la europea e incluso la catalana.

Pero de momento Mas imputado y citado a declarar. Y si también fuera condenado entonces, y al margen del ruido y su presunto martirologio que se organizará en torno a su figura, puede que la Justicia ha habría hecho un favor a sus compañeros de la candidatura de ‘Juntos por el sí’, los Junqueras, donde no saben cómo quitarse a Mas de encima, porque se he convertido en un lastre e impedimento para la formación de un nuevo gobierno en Cataluña, vista la oposición a Mas por parte de la CUP.

Un Artur Mas que, al margen del daño causado a Cataluña y España con el proceso secesionista de las mentiras e ilegalidades, está destruyendo lo que queda de CIU reducida ahora a unos 35 escaños frente a los 50 que lograron en 2012, y puesta al servicio del izquierdismo radical y asambleario de ERC y CUP, lo que sin duda constituye un gran motivo de alegría y festejo para los sectores liberales y conservadores de esa franja del nacionalismo catalán, convertidos ahora en secesionistas de la extrema izquierda.

De manera que la foto fija de los resultados de Artur Mas queda de la siguiente manera: está imputado por varios presuntos delitos, perdió en votos el plebiscito del 27-S, no logró con ERC la mayoría absoluta que buscaba en esas elecciones donde CDC y ERC perdieron 9 escaños con respecto a 2012 y solo Convergencia perdió 15 escaños, y a partir de ahora el gobierno catalán está en manos de la CUP.