Fernández Díaz no revelará su conversación con Rato

De la comparecencia del ministro de Interior Jorge Fernández Díaz en el Congreso de los Diputados, y a propósito de su reciente entrevista con Rodrigo Rato en el despacho oficial del ministro hace pocos días, no se espera noticia ni revelación alguna. Salvo que el PSOE, que ha presentado por estos hechos una denuncia ante la fiscalía, revele datos del encuentro o actuaciones del ministro a favor de Rato después de la citada entrevista que, aunque políticamente es inaceptable, no parece ilegal.

Lo que está claro es que el ministro ha cometido un error político de alcance, dada la situación de imputado de Rato quien además sigue bajo la investigación judicial y de Fuerzas de Seguridad que dependen de Fernández Díaz. Lo que le quita al político del PP argumentos como los que utiliza para justificar el encuentro como ‘privado y amistoso’, lo que desde luego no es cierto porque para eso no hacía falta reunirse en el primer despacho del ministerio de Interior.

Sin embargo, el paso de la denuncia que ha dado el PSOE, si no está acompañado de datos o indicios que incriminen a Fernández Díaz sobre el contenido de la entrevista y sus posibles consecuencias políticas o policiales, puede acabar siendo la puerta de escape del PP en tan embarazoso debate.

El que se suma a la larga lista de casos de corrupción de este partido donde aparecen en primera línea personajes como Francisco Granados, Rodrigo Rato y Luis Bárcenas. Un personaje este último que ahora dice tener unos SMS de Fernández Díaz dándole ánimos cuando estalló el caso Gürtel y los datos que lo implicaban a él en la trama de la presunta financiación ilegal del Partido Popular.

Está claro que estos tres personajes tienen información sensible que, en las vísperas electorales en las que estamos, podrían dañar y mucho al PP y al propio Mariano Rajoy. Por más que si hablan con claridad ellos mismos acabarían empeorando su propia situación procesal. Aunque da la impresión, por los movimientos que se detectan entre todos ellos -y la visita de Rato a Interior es un síntoma- que los encartados en la corrupción saben que las elecciones serán su última oportunidad para que el Gobierno del PP, a través de sus jueces y fiscales amigos, pueda aliviar las situaciones de estos personajes. A los que se les envían SMS de ánimo, o se los recibe en el ministerio de Interior en un trato que sin duda es de favor y que desde luego no reciben ningún otros imputados relevantes por casos de corrupción.

Si el PSOE tiene pruebas y no solo argumentos dialécticos para poder fundamentar su denuncia ante la fiscalía contra Fernández Díaz y las hace públicas durante la comparecencia de hoy, entonces este caso subirá de tono y la situación del ministro en el Gobierno será difícil o puede que insostenible. Pero si el PSOE, además de la razón política –que la tiene- no aporta datos o indicios de delito del ministro el ruido de la comparecencia quedará reducido al empate de reproches mutuos -‘denuncia falsa’ dirán desde el PP- entre los dos principales partidos del país acusándose mutuamente de turbias maniobras electorales.

Estamos, pues, ante la primera escaramuza política y pre electoral de este verano y poco antes de que los diputados regresen a la Cámara para debatir, a partir del día 15, los Presupuestos Generales del Estado de 2016. Y ya veremos lo que hoy mismo da de sí el caso Rato, que en principio no parece que vaya a ser transcendente aunque ha servido para reabrir el debate de la corrupción que sigue ahí y pendiente de verse reactivado con informaciones más importantes a medida que se acerca el periodo electoral. Habrá que estar atentos por lo que pueda pasar.