Tsipras va ganando, la UE teme la ruptura

Quedan pocas horas para que Grecia anuncie oficialmente que no pagará hoy 30 de junio los 1.500 millones de euros que le debe al FMI, con lo que el impago de su deuda a los acreedores habrá comenzado y la salida del país heleno del euro se habrá puesto en marcha. De hecho comenzó en la mañana del lunes con el ‘corralito’ de los bancos griegos y la caída de las Bolsas europeas y subida de las primas de riesgo de las naciones de la eurozona, España incluida.

Aunque justo es decir que este primer batacazo de la Eurozona no ha sido demasiado grave porque algunos de los analistas creen que hay tiempo para el acuerdo entre el Eurogrupo y el gobierno de Atenas, lo que todavía está por ver.

Políticamente hablando y digan lo que digan en Bruselas y en las otras capitales europeas el primer ministro Alexis Tsipras le va ganando la partida a la UE. En primer lugar porque sus colegas del Eurogrupo han aceptado la idea del referéndum –que rechazaron el sábado con muy malos modales- del próximo domingo. Hasta el punto que el presidente de la Comisión, Juncker, ahora les pide a los griegos que apoyen el sí en el referéndum y que no se salgan del euro ni de la UE.

Y en segundo lugar porque los griegos ya lo han perdido casi todo y tienen muy poco mas que perder. Mientras en la UE ahora entienden que son ellos los que pueden perder mucho mas que Grecia, como sus acreedores que son. Además de transmitir la imagen de que el euro es reversible y que otros países podrían seguir a Grecia saliéndose de la moneda única. Y cuidado con otros efectos colaterales en el ámbito de la política internacional como el acercamiento de Atenas y Moscú.

En cuanto a España pues mas de lo mismo, la subida de la prima de riesgo de ayer ya nos ha costado en intereses mucho dinero y esto todavía puede aumentar si se llega a la ruptura final. Y a no perder de vista el efecto contagio, frente a los mercados e inversores externos, que puede emanar de la crisis de Grecia en contra de Portugal, Grecia, España e Italia.

Por todo ello los líderes europeos que parecían implacables con Grecia el pasado sábado e indignados con la convocatoria del referéndum de Tsipras ahora empiezan a dar marcha atrás, por mas que los gobiernos mas conservadores de la UE –España y Alemania entre ellos- insisten en que es Grecia la que debe ceder, pero no lo van a conseguir.

Porque al fondo existe un claro problema y confrontación política e ideológica. Si Tsipras le gana el pulso a Merkel la izquierda europea subirá como la espuma en todas las citas electorales que están a la vista, como las que se anuncian en España para el próximo otoño. Y un partido como el de Podemos le dirán al PP de Rajoy que negoció mal el rescate de la banca española y en los duros ajustes de la crisis hispana.

Que duda cabe que si Grecia sale del euro para los griegos a largo plazo será un enorme fracaso y a corto plazo un sufrimiento imparable por mas que, sin pagar la deuda y con el dracma como moneda, si podrán crecer, mejorar exportaciones y turismo y crear empleo.

Pero en este momento crucial el pulso entre Atenas y Bruselas (o mas bien Berlín) lo está ganado Tsipras a Merkel como se desprende de las inquietudes crecientes en las capitales europeas, por lo que a pesar de que el tiempo se acaba esta noche del martes todavía todo se puede reconducir. Incluso el FMI podría aplazar esta fecha del 30 de junio tal y como se lo pidió Atenas, mientras la señora Lagarde les respondía que no. Ahora Lagarde dice desde el FMI que hay que intentar otra vez la negociación y el acuerdo, lo que prueba que ‘la troika’ está dando marcha atrás.