Negro horizonte para Grecia, la UE y España

El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras |

La ruptura de las negociaciones entre Grecia y el Eurogrupo para la renovación de la segunda fase del rescate financiero del país heleno anuncia un oscuro e incierto horizonte político y económico para la Unión Europea y varios países de la zona euro como España, Irlanda, Portugal e Italia. Y sobre todo para Grecia, que tendrá que declarar a partir del martes el impago de su deuda y la denuncia de los Tratados de la UE para su salida del euro y probablemente también de la Unión Europea.

A la vez esta ruptura, forzada por el anuncio griego de someter a un referéndum las últimas propuestas de la eurozona a Atenas, amenaza con reabrir la crisis financiera de la eurozona y con provocar graves turbulencias en los mercados internacionales. Las que probablemente se desatarán el lunes en la apertura de las Bolsas de la UE y de EEUU Y ya veremos si la ruptura helena tiene otras consecuencias políticas, por ejemplo en las relaciones de Atenas con Moscú.

Por supuesto, en el caso español el estallido de la crisis griega tendrá importantes repercusiones económicas y políticas en este tiempo de inestabilidad y precampaña electoral de las elecciones generales del otoño. En el terreno económico y financiero España va asufri una importante caída de la Bolsa y la pérdida de inversiones extranjeras, mientras subirá con fuerza la prima de riesgo e intereses de la deuda. Todo ello ralentizará el crecimiento del PIB y la creación de empleo. Y falta por ver como reacciona el euro frente al dólar, porque ello influirá en el turismo y nuestras exportaciones.

En el ámbito político el Partido Popular y Mariano Rajoy serán los mas beneficiados por el estallido griego. Y Podemos y Pablo Iglesias los que sufran un mayor deterioro en sus expectativas electorales, por ser ellos los ‘hermanos’ políticos de Syriza y Alexis Tsipras. Asimismo, el PSOE de Pedro Sánchez se verá afectado por sus recientes pactos locales y autonómicos con Podemos. Y puede que Ciudadanos también ralentice su ascenso por el voto útil que reclamará Rajoy para el PP en pos de la estabilidad política de España, en estos momentos de incertidumbre europea e internacional.

Esto conduce a pensar a que Rajoy adelante las elecciones generales al mes de septiembre en España con el argumento de la estabilidad, lo que sería muy beneficioso para el PP. Como cabe imaginar que, en dichas circunstancias, Artur Mas no se atreverá a convocar sus pretendidas elecciones plebiscitarias del 27 de septiembre.

En la política europea, la ruptura griega causará efectos negativos para el euro –que sí resultará reversible, tras la salida griega- e incluso para el proyecto político de la Unión que tiene, por otra parte en ciernes, el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido. Sin embargo habrá lecturas mas positivas con el argumento muy a la española de ‘más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo’. Que es, a fin de cuentas, lo que estaba pasando en el seno del Eurogrupo, con las idas y venidas del ministro Varufakis. Los primeros líderes de la UE afirmarán que a corto o medio plazo el euro y la UE saldrán reforzados de esta crisis.

Por último, Grecia entrará en un tobogán infernal, no pagará la deuda, deberá volver al dracma y poco a poco tendrá que ir reconstruyendo el país desde fuera de la UE y buscando otras alianzas por ejemplo con Rusia o China. Y ya veremos si esto no acaba por afectar también a su presencia en la Alianza Atlántica, tal y como lo temen en Washington.

La ruptura de Grecia con el Eurogrupo ya está planteada y visto lo que ha ocurrido difícilmente podrá recomponerse en las pocas horas que quedan para la entrada en vigor del impago griego de su deuda el próximo martes días 30. Habrá, eso sí, una batalla europea tanto en lo político, como en lo económico y de opinión pública donde los unos y los otros se culparán de lo ocurrido. Pero todo apunta a que ahora ya no puede haber marcha atrás y que la incertidumbre domina el mapa europeo, de la misma manera que en Grecia se anuncia un cataclismo difícil de controlar. Y preguntamos ¿tienen Grecia y la Eurozona listos sus respectivos planes ‘B’ para esta eventualidad? Pronto se sabrá.