Esperanza Aguirre, ‘la morita no está muerta’

Fue en 1988 cuando el entonces ministro de Cultura Jorge Semprún criticó con dureza a Pilar Miró -entonces directora general de RTVE- por comprarse trajes (un chándal de Loewe, entre otras cosas) con dinero público diciendo que ‘confundía lo privado con lo público’. Y aclaró que su crítica no debía entenderse como ‘una lanzada a moro muerto, pues la morita no está muerta’. Queriendo subrayar Semprún que Pilar Miró continuaba disfrutando de mucho poder e influencia con el presidente del Gobierno, Felipe González.

Pues bien, quien piense que Aguirre se retira del primer plano de la política, tras su fracaso electoral en Madrid y el anuncio de que no será candidata a la presidencia del PP madrileño si le consienten convocar un congreso extraordinario donde todos los militantes tendrán voto, se va a equivocar. Porque esta ‘morita’ tampoco está muerta y sigue en el empeño de liquidar a Rajoy.

Más bien al contrario Esperanza Aguirre se ha querido adelantar al Comité Ejecutivo del PP, convocado para este jueves, por si –como se estaba diciendo- Rajoy decidiera imponer una gestora en el PP de Madrid y colocar a Cristina Cifuentes al frente de la agrupación hasta su congreso ordinario que se celebrará tras el congreso nacional del PP, como le han dicho a Aguirre desde la máxima dirección del partido estropeándole la maniobra.

Probablemente estamos ante la enésima zorrería de Aguirre contra Rajoy, aunque su fuerza y prestancia política se ha debilitado mucho tras el fracaso electoral del pasado 24-M. Algo que por fin reconoció asumiendo responsabilidades políticas por sus errores en la campaña electoral y por la corrupción de los últimos años en la Comunidad de Madrid. Lo que contrasta con un reciente artículo suyo en ABC sobre los resultados electorales donde hacia ‘las cuentas del Gran Capitán’ para presentarse como una triunfadora de los comicios.

De manera que los aires compungidos de Aguirre y sus golpes de pecho ante sus compañeros del PP madrileño incluyen ‘gato encerrado’, y no se corresponden ni con su carácter ni con su habitual estrategia en la política. Prueba de ello es que si quiere dejar la presidencia madrileña del PP lo tiene muy fácil, bastaba con anunciar su dimisión y proponer que Cifuentes ocupara la presidencia hasta el congreso ordinario, pero todo apunta a que eso no entra –al menos por ahora- en sus planes.

Más bien al contrario Aguirre pretende un congreso extraordinario en el PP de Madrid, para ‘la refundación’ del partido e incluyendo ahí su plan ‘un militante un voto’ como torpedo contra la línea de flotación del PP nacional que lidera Rajoy, para ver si se adelanta el congreso y la refundación nacional del partido y ella, por fin, le puede disputar el liderazgo a Rajoy, que es lo que lleva años intentando y no va a parar.

Llevaba Aguirre varios día callada meditando su siguiente movimiento que ha resultado ser el conejo blanco del congreso del PP de Madrid que se ha sacado de la chistera con su anuncio de retirada de la política regional. Pero tenemos la impresión que el truco no le ha funcionado. Más bien al contrario ha puesto en alerta a Rajoy y a su aparato del PP que ha frenado en seco la iniciativa de Aguirre.

En suma otro episodio de Aguirre que regresa por donde solía y que está obsesionada con la caza o la caída de Rajoy. Asunto en el que están interesados otros dirigentes del PP ahora derrotados en las elecciones del 24-M, pero no para que Aguirre asuma el liderazgo del partido sino en favor de una verdadera renovación.

‘La morita’ está, pues, viva y coleando y no será ella quien se retire sino que alguien con autoridad la tendrá que ayudar. Esperanza Aguirre que tanto admira a los ingleses debe de imitarlos con su dimisión en toda regla tras su sonoro fracaso electoral.