La debacle municipal del PP no impresiona a Rajoy

Los pactos municipales que hoy designarán a los alcaldes de toda España son el resultado democrático de las elecciones del pasado 24-M, y por lo tanto no existe más lectura de lo ocurrido que la voluntad de los ciudadanos y la aplicación de la ley. Y de esos resultados y de los pactos alcanzados se desprende una importante pérdida de poder del Partido Popular que en 2011 había logrado una importante presencia municipal en el territorio nacional.

De ahí que el comunicado del PP contra Pedro Sánchez del PSOE no deje de ser un derecho del pataleo con el que el PP pretende ocultar su fracaso electoral, y su soledad a la hora de conseguir pactos, que solo logró con Ciudadanos y a pesar de las descalificaciones que Rajoy y otros dirigentes del PP lanzaron a su líder Albert Rivera en la pasada campaña electoral.

De la misma manera que los resultados y los pactos evidencian el fin del bipartidismo en España y anuncian una presencia decisiva en los pactos de los nuevos partidos como Podemos y Ciudadanos, siendo estos últimos los que han actuado de una manera equilibrada con apoyos al PSOE y al PP y evitando el frentismo contra los movimientos sociales.

En total, el PP pierde las alcaldías de 18 capitales de provincia y otras ciudades importantes, quedando fuera del País Vasco (tras la pérdida importante de Vitoria) y prácticamente de Cataluña donde salieron Badalona y solo conservan la alcaldía de una pequeña localidad. La lista de los municipios donde el PP abandona las alcaldías es: Madrid, Valencia, Alicante, Castellón, Sevilla, Huelva, Córdoba, Cádiz, Ciudad Real, Zamora, Valladolid, Huesca, Marbella, Badalona, Mérida, Jerez y La Coruña.

Entre las grandes novedades de las nuevas alcaldías, donde se incluye la notable mejora de las posiciones del PSOE, destacan las de Manuela Carmena en Madrid y Ada Colau en Barcelona, así como las de Joan Ribó (Compromís) en Valencia, José González ‘Kichi’ (de Podemos) en Cádiz y de Xulio Ferreiro (Marea Atlántica) en La Coruña. Alcaldes que emanan de los movimientos sociales del 15-M y que pronto pondrán a prueba su capacidad de gestión tras haber recibido un claro mandato popular.

En suma, una auténtica debacle del PP a la que se suman la pérdida de varias diputaciones y de seis Comunidades Autónomas (Valencia, La Mancha, Extremadura, Baleares, Aragón y Cantabria). Lo que en su conjunto constituye una notable pérdida del poder territorial del Partido Popular, al que solo le queda el consuelo de acusar al PSOE de pactar con ‘la izquierda radical’ de Podemos, IU y los movimientos sociales nacidos del 15-M . Así como de haber logrado que al menos Ciudadanos haya querido pactar con ellos en las Comunidades de Madrid, Murcia, Castilla y León y La Rioja, a las que suman Galicia.

Y después de esta debacle, de la que Mariano Rajoy tiene la mayor responsabilidad política, todavía el presidente del Gobierno y del PP les dice a los militantes y dirigentes de su partido que no piensa hacer grandes cambios en su Gobierno ni en el PP, de aquí a las elecciones generales de finales de año o primeros de 2016.

Allá Rajoy si continúa sin entender el cambio político que se acaba de producir en España y que sin duda incidirá en las elecciones generales, por más que los analistas de la Moncloa consideren que las elecciones municipales se han convertido en un castigo temporal al bipartidismo y que en los comicios generales las aguas electorales regresarán al PP y al PSOE en menoscabo de todos los demás. Quienes así hablan olvidan que, precisamente al contrario, los comicios municipales suelen ser la antesala de un cambio decisivo en el Gobierno y la política nacional.