Los difíciles pactos de la izquierda

Durante unas largas y complicadas negociaciones se suele decir eso de: ‘hasta el rabo todo es toro’. Y más complicadas de lo que parecían se están poniendo algunos pactos entre el PSOE y Podemos, como lo acaba de decir la presidenta Andaluza Susana Díaz que le ha reprochado a Pedro Sánchez la rapidez con la que se ha decantado a favor de Manuela Carmena para la alcaldía de Madrid, favoreciendo así la candidatura de Podemos, mientras los de Podemos le imponen a ella líneas rojas (el cese de Chaves y Griñán) para apoyar su investidura a la presidencia de la Junta de Andalucía.

Y tiene razón Susana Díaz porque todo apunta a que Podemos pretende separar cada caso en su solo beneficio. Por ejemplo pretende en Valencia apoyar a Mónica Oltra de Compromis por encima del Ximo Puig del PSOE que lidera la lista más votada Y algo parecido quiere hacer Pablo Iglesias en la Comunidad de Aragón donde su compañero Pablo Echenique reclama para sí la presidencia aragonesa a pesar de que el PSOE le supera en votos y escaños, lo que desprecia Echenique diciendo que en realidad existe un ‘empate técnico’.

Vamos a ver hasta dónde llegan estos juegos malabares, por más que ya ha dicho Iglesias que no van a consentir que gobierne el PP allí donde ellos puedan tener la oportunidad de impedirlo. Pero Iglesias volvió al capítulo de sus ‘líneas rojas’ como condición previa a todo pacto y ahí ha chocado con la andaluza Susana Díaz, la que también le ha advertido a su secretario general Pedro Sánchez que el PSOE no debe de hacer bloques en contra de nadie, criticando así a Sánchez por haber anunciado que no hará pactos con el PP, mientras ella no los descarta en Andalucía.

Entre otras cosas porque Díaz sueña con ser la presidenta del Gobierno de España con el apoyo del PP, en una gran coalición PSOE-PP como la que sin duda apoyarían el poder económico del país, la Corona y algunos de los sectores del viejo PSOE que encabeza Felipe González. De ahí sus quejas a Sánchez en público y en privado por las facilidades que le da a Podemos y su estrategia de todos contra el PP, incluyendo ahí a partidos más radicales de la izquierda como Compromis.

Cabe imaginar que Pedro Sánchez busca ganar tiempo con el deseo de lograr un acuerdo global con Podemos de apoyos mutuos de las listas más votadas. Pero eso al día de hoy eso no es tan fácil como parece y veremos si Díaz no rompe en Andalucía esa posibilidad con un pacto con el PP, lo que abriría la caja de los truenos en la calle Ferraz de Madrid. Por todo ello conviene extremar la prudencia de los pactos y que nadie eche demasiado pronto las campanas al vuelo como lo ha hecho Ada Colau en Barcelona, donde ahora no se descarta un acuerdo de ERC, PSC y PP con CiU para que Trías permanezca como alcalde de la ciudad condal, lo que dejaría de piedra a Colau y sus seguidores, aunque está por ver que ERC acepte esa coalición del centro derecha.

Es verdad que el PP ha hecho méritos sobrados de soberbia y mal gobierno y peores modales como para que ahora nadie quiera pactar con ellos, tal y como le ocurre ahora a Esperanza Aguirre en Madrid o como podría pasar con Cristina Cifuentes en la Comunidad madrileña.

Pedro Sánchez se ha declarado el líder del cambio político y está decidido al pacto con Podemos y confiado en que los de Iglesias apoyarán a Díaz en Andalucía. Pero todo eso no va a ser tan fácil de lograr ni de mantener en paz y concordia de aquí a las elecciones generales. Además estos pactos podrían someterse a revisión -y a mociones de censura- a la vista de lo que ocurra en los comicios del mes de noviembre.

Motivos todos ellos por los hay que esperar hasta el 13 de junio para ver qué ocurre en los ayuntamientos -si en esa fecha no hay pactos gobernará la lista más votada-, y hasta finales de julio en las Comunidades. Sabiendo como saben todos que en septiembre comienza la nueva campaña de las elecciones catalanas y que los votantes de unos y otros medirán todo lo que ocurre en el país antes de volver a votar.