Podemos en crisis, Monedero abandona

La crisis de Podemos se veía venir y le ha estallado a Pablo Iglesias en las manos con la dimisión de Juan Carlos Monedero de sus cargos en el partido en el peor momento posible y a tan solo 25 días de las elecciones municipales y autonómicas de mayo, lo que demuestra la incapacidad o la soberbia ciega de sus dirigentes, empezando por Iglesias, para conseguir una tregua y aparcar sus diferencias hasta el 25 de mayo. Porque sus públicas discrepancias -y las duras denuncias que ha hecho Monedero contra la dirección del partido llegando a hablar de traición y decepción- les van a causar un serio daño electoral, que acentuará la tendencia a la baja que Podemos ya registra en los últimos sondeos electorales.

Y vamos a ver si la crisis queda encapsulada en el caso Monedero, porque si se extiende entre otros dirigentes críticos con Iglesias, Errejón y Bescansa, Podemos, cuya estructura de círculos es extremadamente frágil, podría saltar por los aires. Un incendio en el que Monedero ha encendido la mecha, para lavarse las manos antes de conocer los resultados del 24-M lo que demuestra que el nivel de su malestar, político y personal, con Iglesias y Errejón es muy alto.

Al tiempo que pone sobre la mesa y al descubierto las dos tendencias ideológicas del partido: los posibilistas que se presentan como moderados y renuncian a las denuncias agresivas contra la casta y el Régimen de la transición, porque creen que ahora eso les da votos; y los radicales que reclaman el espíritu fundacional del 15-M y se oponen a pactos con el PP y PSOE, por ejemplo y para empezar en Andalucía.

No cabe duda que en la marcha de Monedero de la dirección de Podemos se incluye su malestar por la falta de apoyo de su partido en la crisis que mantuvo con Hacienda. Pero sus diferencias con Iglesias y Errejón parecen mucho más profundas y se remiten a la ideología y la práctica del día a día de la política. Ayer Monedero denunció que algunos de sus compañeros de la dirección se estaban reuniendo con grandes empresarios y banqueros, imaginamos que para darles toda clase de garantías de que ellos no eran revolucionarios ni rupturistas. Y llegó a decir que algunos prefieren un minuto de televisión en lugar de atender a un ciudadano.

Las recientes imágenes de Pablo Iglesias haciéndole bromas al Rey Felipe VI, al que le regaló la serie de Juego de Tronos, forman parte de ese espectáculo de la reconversión de Pablo Iglesias, a la cultura política de la casta, que ahora denuncia Monedero. El mismo que tras el regalo de Iglesias al Rey descalificó la serie televisiva diciendo que era un espectáculo de sexo y violencia. Hasta en eso discrepa de Iglesias que considera la serie como una escuela de poder.

Un Iglesias que, aunque guarde las formas en su relación personal con Monedero, esta mas que indignado con sus denuncias y su dimisión. E incluso muy preocupado y con las ideas confusas, hasta el punto de evitar preguntas incómodas de los informadores huyendo por una puerta lateral del Circulo de Bellas Artes de Madrid donde ayer presentaba la candidatura de Podemos a la autonomía de Madrid (como cuando Rajoy se fue del Senado por el garaje para evitar a la prensa.

Con cara muy seria, Iglesias anunció la dimisión de Monedero de la dirección de Podemos y lo justificó diciendo que Monedero no es hombre de partido y que necesitaba volar en libertad. Pero no tuvo más remedio que reconocer importantes diferencias políticas con él.

La pregunta que se plantea es si la salida de Monedero beneficia o daña a Podemos. Pues eso el 24 de mayo electoral se sabrá. De momento la crisis interna es una mala noticia para Iglesias y sus seguidores que desconcertará a muchos de sus votantes, lo que sin duda beneficia a IU y PSOE. Y lo que tranquiliza a los poderes económicos que los de Podemos visitan en secreto. Aunque el que más ganará con esta crisis de Podemos es Ciudadanos que mejora su posición y estabilidad, como el nuevo partido del Cambio. Iglesias lo veía venir y les comenzó a atacar, pero ahora tendrá que vigilar su flanco izquierdo porque Monedero les acaba de abrir una brecha en ese costado que les será muy difícil de cerrar.