Iglesias ataca y Gabilondo ofrece una lección magistral

El debate sobre el estado de la nación no lo ha ganado nadie. Más bien lo han perdido los primeros protagonistas, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, porque quienes de verdad están perdidos en la nación española, víctimas de la crisis, el mal gobierno y la corrupción, son la mayoría de ciudadanos que buscan otras políticas, otros líderes y también otros partidos.

Ayer en el día después hubo otros dos protagonistas que se sumaron a la estela del debate: Pablo Iglesias desde Podemos, un político ya conocido, que dio en un mitin su réplica al discurso de Rajoy, a quien retó a un debate (‘donde quiera y cuando quiera’), y que ofreció un plan político alternativo a la crisis y a la austeridad. Y el nuevo candidato PSOE a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, quien ofreció a los cientos de asistentes al acto una lección magistral, con un discurso de altura y buenas maneras que nos recordó al que fue alcalde de Madrid, el ‘viejo profesor’, Enrique Tierno Galván.

Un discurso que minimizó las palabras del candidato a la alcaldía Antonio Miguel Carmona y que sobre todo eclipsó la pretenciosa (presumió que le había ganado el debate a Rajoy) alocución de Pedro Sánchez, al tiempo que levantaba de sus asientos y con aplausos una y otra vez a los presentes. Los que, a buen seguro, salieron impresionados y convencidos de que el cese y relevo de Tomás Gómez al frente del PSM fue una buena decisión.

Iglesias también levantó a su gente en un teatro de Madrid, y dio réplica al discurso de Rajoy sobre la pretendida mejora de la situación española con datos y cifras estadísticas de instituciones europeas y españolas. Pero a su vez y presentándose como verdadero líder de la oposición y sin mencionar al PSOE ni a Pedro Sánchez, al tiempo que ofreció un programa político, económico y social alternativo a las políticas de austeridad. Exigiendo la reestructuración de la deuda publica del Estado y que el Gobierno negocie en Bruselas las duras condiciones del ajuste fiscal (ayer la Comisión le dio a Francia dos años más de prórroga) en defensa de la soberanía nacional.

Soberanía nacional que fue protagonista ayer de la sentencia del Tribunal Constitucional que anula definitivamente la ley de consultas aprobada por el parlamento catalán, lo que obligó a Artur Mas a declarar que ya solo les quedan las elecciones autonómicas para votar sobre la secesión, lo que constituye otro fraude democrático.

De democracia, justicia social y libertad habló ayer en Madrid, el candidato Gabilondo en el que fue primer acto de su campaña electoral, citando en un discurso muy elaborado a Cervantes y a Kant -‘honradez es política’- y con un tono conciliador y no ausente de carácter que sorprendió a los asistentes. Y de una manera especial a los primeros dirigentes del PSOE, Sánchez y Luena, que se daban codazos entre sonrisas como diciéndose el uno al otro que tenían un candidato ganador.

Lo que induce a pensar que si hubiera sido Gabilondo quien hubiera hablado por el PSOE en el debate de la nación, la pretendida por Sánchez victoria sobre Rajoy, puede que hubiera sido realidad. Por lo que si la candidatura de Gabilondo gana en Madrid que se cuide Sánchez del ‘nuevo profesor’.

Y sobre todo que se cuiden en el PP donde Rajoy, como un guionista de cine de terror que busca un impactante final, mantiene en la incertidumbre a los dirigentes del PP madrileño a la espera de que el presidente anuncie de una vez por todas sus candidatos, cosa que en cualquier momento puede ocurrir una vez acabado el debate de la nación. Sin embargo, el discurso de de Gabilondo debería ser tenido muy en cuenta en la Moncloa porque si el hasta ahora presidente ignacio González, es confirmado, el PP quedaría en clara inferioridad política y moral.