El tornado Ciudadanos y el fracaso Gabilondo

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez se saludan en el estreno del líder del PSOE en el Parlamento |

Puede que los oradores que van a intervenir el próximo martes 24 en el último debate sobre el ‘estado de la nación’ de la presente legislatura no vuelvan a liderar a sus actuales partidos tras las elecciones de finales del presente año. Y ahí incluidos Rajoy, Sánchez, Lara, Durán y Díez entre otros, porque se anuncia en el horizonte español un vuelco general del mapa político que traerá dificultades para pactos de gobernabilidad y un futuro ‘banco azul’ multicolor, porque el fin del bipartidismo empieza a ser una imparable realidad que incluye el ascenso de Podemos y Ciudadanos que ya se anunció en los comicios europeos de 2014.

Un vuelco que podría comenzar dentro de un mes en Andalucía por más que el ensayo general andaluz beneficia al bipartidismo PP-PSOE en un territorio que domina el PSOE dese hace 32 años y donde el PP ganó los últimos comicios autonómicos sobre la base de su dominio municipal. Pero esta vez hay contendientes nuevos en Andalucía, Podemos y Ciudadanos, que van a dar que hablar a pesar de su bisoñez y la sólida trama clientelar del PSOE y del PP en el Sur.

Sobre todo porque las noticias que llegan a Andalucía desde Madrid no son las mejores para Susana Díaz ni para Juanma Moreno. Por ejemplo, resulta que la operación Gabilondo lanzada por Pedro Sánchez y el diario El País (con ayuda de Felipe González) para echar a Tomás Gómez de la dirección y candidatura socialista para las elecciones a la Comunidad de Madrid del 24 de mayo, al PSOE le ha salido rematadamente mal. Por el contrario la presentación que Albert Rivera hizo en Madrid de su programa económico ha dado a Ciudadanos un impulso espectacular.

Así se desprende de la encuesta de Metroscopia publicada el domingo por el diario El País y realizada el pasado 20 de febrero y donde el bipartidismo confirma su hundimiento en la Comunidad de Madrid (y cabe imaginar que en el Ayuntamiento) con un PP que gana con el 28 %, seguido de Podemos con el 24,6% y del nuevo PSOE de Gabilondo que cae al 17 %. Mientras el partido que destaca como gran novedad es el de Ciudadanos con un 15,8 % lo que lo deja a tan solo 1, 2 % de los socialistas, mientras IU con el 5,5 % y UPyD con el 5 % corren el riesgo de quedarse sin escaños.

Metroscopia es la casa de sondeos afín al PSOE por lo que si hubo algún tipo de cocina esa debió hacerse en el beneficio de Gabilondo, para que no quedara por detrás de Ciudadanos una vez que en intención de voto directo los seguidores de Albert Rivera –que aún no tienen candidato- superan con el 9,5 % al PSOE en 0,4 % que se queda en el 9,1%. Mientras PP con 16,9 % y Podemos con el 15,4 % estrechan sus márgenes.

Si añadimos que en el anterior sondeo del 26 de enero Tomás Gómez logró el 19,4 % frente al 17 % de Ángel Gabilondo veremos que el despegue del ex ministro de Educación de Zapatero ha sido bastante malo. Y qué decir si comparamos los resultados que Gómez obtuvo en 2011 del 26,2 % frente al actual 17% de Gabilondo, aunque aún faltan por conocerse los candidatos del PP, Podemos Ciudadanos e IU a la Comunidad de Madrid.

El deterioro del bipartidismo también aparece en otro sondeo de Sigma Dos para Mediaset, a nivel nacional y en Valencia en particular. E incluso en el publicado por La Vanguardia de Barcelona donde se repite el escenario de la caída del PP y PSC y la subida de Ciudadanos con vista a los comicios municipales de la capital catalana donde la candidatura En Común, de Ada Colau con Podemos, se convierte en segunda fuerza política detrás de CiU, lo que anuncia una revisión del mapa nacionalista catalán.

Eso sí, casi todos los sondeos muestran las enormes dificultades que habrá para sellar pactos de Gobierno y lograr la estabilidad política, en Madrid, Barcelona, Valencia y en toda España en general. Y puede incluso que en Andalucía donde, de llegar un avance notorio de Podemos y Ciudadanos, se crearía una ola de pánico general de consecuencias imprevisibles para el resto de las elecciones que están por venir.

En cuanto a IU y UPyD lo que les está ocurriendo con riesgo incluido de su desaparición en los parlamentos regionales -y veremos si en el nacional- es de su propia y exclusiva responsabilidad. Por causa de sus respectivas crisis internas y de liderazgo y por no haber sabido, desde la ceguera y soberbia, adivinar las consecuencias del gran terremoto de las elecciones europeas de 2014, que anunció el principio del fin del bipartidismo, sin que ellos fueran los beneficiarios de semejante vuelco electoral. ‘Flor de un día’ pensaron que era la irrupción de Podemos y Ciudadanos y se equivocaron de manera espectacular.