'El caballo de Troya' se cuela en Berlín

La prensa alemana acogía en la mañana del viernes la reunión decisiva del Eurogrupo sobre la prórroga del segundo rescate de la UE a los griegos con imágenes y alusiones al Caballo de Troya. Grecia, presentando al Gobierno de Tsypras como los habitantes camuflados de un simbólico caballo de Troya que entraba en el corazón de la ciudadela de Berlín o de la zona euro de la UE. Pues bien, a pesar de las reticencias de Berlín, el pretendido caballo entró en la ciudadela aunque para ello los helenos han tenido que hacer concesiones muy importantes y, entre ellas, la de aceptar que dicha prórroga del rescate que ahora les da el Eurogrupo solo será de cuatro meses y no de seis como ellos pretendían en un principio.

Asimismo, Grecia acepta muchas de las condiciones exigidas por Alemania y el Eurogrupo los que por otra parte se comprometen a ofrecer facilidades y flexibilidad en el pago de sus deudas a los griegos. Políticamente Grecia ha conseguido una victoria porque, esencialmente ha ganado tiempo. Y eso es muy importante para Atenas, aunque solo sean cuatro meses en vez de seis. Tiempo para que su gobierno recupere la iniciativa en su país y explore, también, alternativas financieras a las europeas como las de China o Rusia que tanto preocupan a la UE.

En la base del acuerdo colaboraron el presidente Juncker de la Comisión y el presidente de Francia Hollande, quien se empleó a fondo con Merkel para evitar la salida de Grecia del euro y la crisis política y financiera que dicha perspectiva podría provocar. España, aunque al final ha sido complaciente, había adoptado una posición muy dura contra Grecia y a favor con Berlín que constituía una actitud temeraria porque en caso de ruptura (‘Grexit’ la llaman) nuestro país podría verse arrastrado de nuevo por esta nueva crisis financiera de la UE.

Al final, las aguas han vuelto a su cauce aunque solo sea por cuatro meses y Tsypras se presenta ante su país como un ganador político que, en cierta manera, ha dejado tocada a ‘la troika’ como ya reconocen en la Comisión Europea por la falta de legitimidad democrática de este organismo, al que ahora se le empieza a llamar de otra manera.

El acuerdo del Eurogrupo no garantiza, por otra parte, el cumplimiento estricto de las normas pactadas, motivo por el que sin duda habrá mas desencuentros en los próximos meses pero anuncia que tanto el BCE como el FMI van a garantizar la asistencia financiera que Grecia necesita en estos meses en los que se abordará también el posible tercer rescate y puede que incluso más ventajas para el pago de la deuda de los griegos a fin de que el país, hoy casi en la ruina, pueda salir de su postración económica y social.

Además de los riesgos importantes que una ruptura habría producido en Grecia y en la UE está claro que los contactos de Tsypras con los primeros responsables políticos de Rusia y China han desempeñado un papel. De la misma manera que también ha debido influir la presión del presidente de los Estados Unidos a favor de Grecia y para evitar que se aleje del entorno de la OTAN, lo que sería muy malo para la Alianza, dada la muy especial posición estratégica de Grecia en el Mediterráneo Oriental.

Satisfacción, pues, en Europa por el acuerdo, y esperanza de que el caso de Grecia, como lo ha reconocido Juncker, conduzca a las instituciones de la UE a reconocer el alto coste que la crisis financiera, que vino de USA y se ha quedado en la UE, está teniendo para los ciudadanos más débiles del territorio europeo. Ciudadanos a los que hay que respetar y atender con el mayor respeto y especialmente aceptando su voluntad democrática que se expresa en las urnas.

Lo que debería conducir en la UE a políticas más justas e imaginativas que no sean solo el camino de la austeridad, el que por otra parte tampoco ha acabado por resolver los problemas europeos sino que en muchos casos los ha podido agravar.