Merkel se rinde en Ucrania y ataca en Grecia

Parece que la tregua se instala en Ucrania pero al muy alto precio de la retirada y rendición de las tropas estatales de la ciudad estratégica de Dobaltsevo donde ahora ondea la bandera victoriosa de los rebeldes prorrusos. Putin le ha vuelto a ganar el pulso a los europeos, y Merkel -que es deudora de gas ruso que calienta Alemania- recula sin inmutarse para luego presentarse fuerte y aguerrida ante el gobierno de Grecia al que le niega una salida digna en la ampliación del rescate en vigor de la UE. Al negar Berlín al gobierno heleno el tiempo de seis meses que reclaman para poner en orden la situación del país de acuerdo con los programas que Tsyriza, el partido ganador de las elecciones que lideró Alexis Tsipras, había presentado a los electores.

Ayer se conocieron algunos datos de la propuesta griega que incluye la petición de la prórroga del rescate tal y como les exige el Eurogrupo, pero en el documento se incluían peticiones griegas que el gobierno de Berlín se ha apresurado a rechazar, ofreciendo la impresión de que Merkel -tal y como lo había anunciado meses atrás la revista Spiegel- está empeñada en expulsar a Grecia del euro, como un ejemplo y advertencia a todos los demás.

Mientras tanto y a pesar también de sus propias amenazas a Atenas, el BCE ha abierto el grifo de la liquidez urgente a los bancos griegos, ante la continua fuga de capitales que alienta la UE con su intransigencia. Pero Draghi, que también ha contribuido a crear el pánico financiero en Atenas, llega tarde y mal como siempre suele hacer ante los problemas de la UE.

Y llama y mucho la atención que países como Francia e Italia -otros que se baten en retirada en Ucrania- no levanten la voz en la UE contra la intransigencia de Alemania, a la que se suma la de España, país convertido en 'perrito faldero' de la canciller. Y que no está para presumir mucho ante los griegos por causa de nuestro ruinoso rescate bancario, cotas del paro y espectáculo general de la corrupción. Y que se cuide De Guindos de no hacer muchos alardes no vaya a ser que alguien le recuerde su paso en España como alto representante de Lehman Brothers.

Cuidado con los griegos y menos amenazas de Berlin donde son muy valientes frente a Tsypras y muy cobardes frente a Putin. Y que bajen el tono y la voz Rajoy, De Guindos y Margallo porque si Grecia sale del euro ello puede tener gravísimas consecuencias para países como España, Italia y Portugal. Máxime cuando nuestro país está este año en plena y continua campaña electoral, en la que se anuncia el fin del bipartidismo y la estabilidad política, asuntos de mayor cuantía a los que no convendría sumar la expulsión griega del euro por lo que nos pudiera pasar.

De modo y manera que ya está bien de la intransigencia de Merkel, porque la canciller no es la dueña de la UE aunque actúe como tal y porque, como lo hemos dicho otras veces, el caso de Grecia no es solo económico sino también político y de opinión pública. Y además no es ahora el único problema que la UE tiene a la vista porque, para mayo, se anuncian elecciones en Inglaterra donde los anti europeos pueden influir y mucho en el resultado final.

Tengamos pues la fiesta en paz en el seno de la UE, con una paz digna para todos, y no con una paz ruinosa y forzada como la que los ucranianos, derrotados de Dobaltsevo, acaban de firmar por un tiempo limitado, una tregua, que ya veremos lo que durará.