Grecia rechaza 'la troika'

El presidente eel Eurogrupo, el holandes Dijsselbloem, es un chulo y un mal hablado que ha ido a Atenas a hacerse unas fotos con el gobierno de Tsyriza, y ha salido trasquilado porque los griegos le han dicho que ellos no reconocen a 'la troika' como interlocutor, ni aceptan el recate, ni la deuda. E imaginamos que el holandés, despavorido, habrá llamado a Berlín diciendo: 'atención Berlín, tenemos un problema'.

Dicen los portugueses que 'no hay enemigo pequeño' y eso deberían tenerlo muy en cuenta la señora Merkel y las instituciones europeas frente al caso de Grecia. Y no solo porque el pueblo griego ha hablado y ello debe ser respetado, sino también porque el nuevo gobierno de Alexis Tsipras goza de una mayoría de apoyos en su país pero también en otros muchos países de la UE, incluidos España, Francia e Italia, y Berlín y Bruselas se pueden llevar muchas sorpresas.

El duelo Berlín-Atenas tras la victoria de Syriza en las elecciones griegas está servido y va a ofrecer momentos de alta tensión en el ámbito de la UE donde el pequeño país heleno sabe que va a tener muy difícil cumplir sus promesas de reestructuración de la deuda y de la revisión de varias de las reformas aprobadas por el anterior gobierno de Samaras (como la reducción del salario mínimo). Entre otros motivos porque las primeras instituciones de la Unión le exigirán a los griegos el cumplimiento de todos los compromisos adquiridos para recibir los dos rescates de su economía con fondos europeos y el tercero que tienen en el horizonte.

Sin embargo Tsipras no es nuevo en la política europea y parece un hombre de carácter tal y como lo demuestran sus primeras decisiones y también sus gestos como el de renunciar el juramento de primer ministro ante las autoridades eclesiásticas de su país, rompiendo así con la tradición, y visitar como primer acto público la tumba de los comunistas griegos que fueron asesinados por los nazis en la Segunda Guerra mundial a manos de los invasores alemanes. Un gesto que habrá tenido su lectura en Berlín. Y finalmente ayer el gobierno de Atenas estuvo cerca de bloquear las nuevas sanciones que la UE ha impuesto a Rusia tras el recrudecimiento del conflicto de Ucrania, pidiendo el ministro griego suavizar dichas funciones en favor de Putin.

Todo esto demuestra que la batalla entre Merkel y Tsipras no será solo económica sino también política y de opinión pública, cuestiones que deberían ser tenidas muy en cuenta por España y el gobierno de Rajoy que está muy del lado de Merkel. Y con el ministro De Guindos en un plan muy intransigente con Grecia -que no olvide que la banca española también ha sido rescatada- entre otras cosas porque el titular español de economía está en campaña de busca de apoyos para su pretendida presidencia del Eurogrupo y por ello corteja a Alemania.

Sin embargo el problema de Alemania y de la UE con Grecia estriba en que si hay favores de la UE al gobierno de Atenas y se relaja con ellos la convergencia fiscal del déficit, el ejemplo será seguido y reivindicado por otros países de la eurozona y muchos partidos políticos diciendo, como dirá Podemos en España, que 'si se puede'.

Vamos a ver como discurre el estreno de Tsypras en el seno de la UE y de su Consejo Europeo donde la tensión directa con Merkel puede hacer saltar chispas aunque cabe esperar que naciones con gobiernos progresistas como Francia e Italia medien. De momento y tras su reunión con el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, en Atenas, Alexis Tsipras ha declarado que su gobierno y su país 'necesitan tiempo' para poner en marcha reformas que beneficien a Grecia y a la UE.

Un tiempo que no parecen prestarle quienes se han llevado miles de millones de euros de Grecia y mientras la Bolsa de Atenas no deja de caer. Presiones de los mercados que en la capital griega ya veían venir, y que veremos si se relajan pronto cuando la UE decida si le entrega los 12.000 millones del último tramo del segundo rescate griego. Algo que aún debe pedir el propio gobierno griego y que está condicionado al cumplimiento de ciertos requisitos de la 'troika' que Tsipras quiere aplazar o incumplir.

2 comentarios
  1. jm says:

    No creo Pablo que sea que buscan no alarmar y unir mas que separar, lo que pretenden ante todo es ser cuantos más mejor, prefieren estar escondidos, "que no se les vea el plumero" y arrasar con TODOS en las elecciones pero no es unir no, es querer engañar por omisión.

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