El bipartidismo y Podemos

El discurso de ‘Grecia no es España’ con el que se consuelan algunos es todavía más preocupante si se consolida la opción de Podemos como gran partido político nacional, porque entonces sí que habrá un serio problema para la UE y para el conjunto de los españoles. Sobre todo porque los de Podemos, que han crecido de manera sorprendente en este país, tienen al alcance de su mano este año electoral de 2015 lo que les ayudará antes de que afloren sus debilidades, siendo las elecciones su territorio favorable y donde se mueven con gran habilidad como demostraron en los comicios europeos de 2014.

Es por ello que PP y PSOE, tarde, empiezan a ponerse de acuerdo sobre la necesidad de defender el modelo bipartidista de la transición, cerrando a Podemos -si es que pueden y no es demasiado tarde- la puerta de la zona exclusiva del poder nacional donde, según las encuestas, Pablo Iglesias y los suyos han logrado entrar como tercera gran fuerza política (o como la segunda e incluso primera). Esos salones de privilegio de la política donde los políticos de PP y PSOE -a través de sus puertas giratorias- se reparten espacios e influencias con los poderes económicos, financieros y grandes medios de comunicación. Una promiscuidad muy propia del Régimen ya agotado y ahora en crisis de la transición.

Está claro que los motivos del triunfo de Podemos son de mayor calado de lo que algunos imaginan y no solo cuestión de ‘sentimientos’ y del don de la oportunidad. Y todo ello a pesar de la inconsistencia de sus líderes, sus programas cambiantes y su ambigua y confusa ideología (léase en la sección opinión el interesante artículo de Juan Fernando López Aguilar, titulado ‘Que nos cuenta el populismo’), porque las causas verdaderas de esta eclosión de Podemos están y son consecuencia del agotamiento del Régimen de la transición, sin separación de poderes del Estado, adornado por la corrupción, los malos gobiernos del PSOE y del PP y la baja calidad de la clase política a la que Pablo Iglesias y compañeros llaman ‘la casta’.

De hecho, Podemos es un invento del reciente fracaso del PP y del PSOE, hábilmente utilizado por Iglesias y sus seguidores. Y si a ello añadimos los estragos sociales causados por la crisis, las políticas fiscales y reformistas de la UE y el abandono de los desesperados del país, a los que se les exige resignación porque la crisis va para ‘diez años más’, entonces veremos que el fenómeno Podemos no es solo una cuestión de ‘sentimientos’ sino más bien el resultado de un cúmulo de errores del bipartidismo, que los nuevos políticos de la ‘anti casta’ utilizan con habilidad. Al tiempo que prometen soluciones de urgencia a los problemas planteados para los desahuciados, parados, preferentistas, discapacitados, jubilados, jóvenes, etcétera. Por un lado les ofrecen el paraíso a corto plazo y por otro la oportunidad de vengar su lamentable situación.

Pero a todo ello se le ha sumado el oportunismo del PP que, en una primera instancia, vieron con interesados ojos la irrupción de Podemos en el flanco zurdo de la política sobre todo porque dañaban al PSOE como se vio en los comicios europeos de 2014. Un juego peligroso que ha practicado Rajoy en la reciente Convención del PP de Madrid presentando a Podemos con sus verdaderos adversarios en menoscabo del PSOE, con un discurso facilón con el que los populares demonizan a los que llaman ‘nuevos comunistas’ para jalear las bases y posibles votantes del PP, al mismo tiempo que con ello evitan hablar de los problemas sociales del país -el inmenso paro- y de la corrupción que les afecta, y por supuesto para ningunear al PSOE.

Sin embargo, este juego peligroso del PP, que les beneficia frente al PSOE, empieza a molestar no solo a los socialistas sino a ciertas instituciones del Estado como la Corona y a los poderes económicos y financieros del país. Y de ahí la aparente rectificación que parece iniciarse en el PP a favor del bipartidismo, y las presiones que al respecto están haciendo los llamados ‘poderes fácticos’, para defender el bipartidismo nacional, si no que quiere que Podemos arrase a casi toda la izquierda como Syriza lo hizo en Grecia.

Y a no perder de vista la actuación de los grandes canales de la televisión a los que algunos culpan del lanzamiento de Podemos y a movimientos de fichas en el tablero electoral como el realizado por el PSOE andaluz con la convocatoria de elecciones en Andalucía donde Susana Díaz, la lideresa socialista preferida por la derecha económica, pretende infringir a Podemos en el mes de marzo una contundente derrota, y castigar el doble juego del PP si los resultados salen como ella se los espera.

Veremos qué pasa, pero como hemos dicho la cuestión de fondo de la crisis política e institucional española estriba en el final del Régimen agotado de la transición. La situación general de España (y de Europa) ha cambiado y si eso no lo reconocen PP y PSOE el bipartidismo fracasará. Con Podemos, o frente a otras fuerzas políticas como Ciudadanos, que son más sólidos y centrados, y que empiezan a progresar en el ámbito nacional.

4 comentarios
  1. Agromenawer says:

    Si Ciudadanos y Podemos no sustituyen a PP y PSOE, este país está condenado a seguir siendo mediocre y a languidecer indefinidamente.

  2. Periko says:

    Curioso que entre los partidos centrados, regeneradores, trabajadores y que han aportado ideas y obligado a cambiar algunas practicas no se cite a UPyD

    • Costadamorte says:

      UPyD está muerta..., (aunque aun no lo sabe)..., la prueba?..., la concentración en Sol del otro día!...
      La nueva marca de la gente... "de orden"..., es Ciudadanos!...
      Y no sea usted el último en esterarse!...

  3. LoLo69 says:

    Lo primero, señor Sebastián, enhorabuena por el esfuerzo y por su independencia. República es un magnífico periódico.
    Segundo, me parece mentira que un periodista de su recorrido y prestigio no cuide más la calidad de los textos. Amén de comas y acentos, no es de recibo no saber distinguir a estas alturas "infringir" de "infligir". Lea el texto y verá la salvajada que ha escrito cuando dice "pretende infringir a Podemos..."
    Y tercero, me gusta ver a Podemos y sus líderes como arietes, como ese puño, extensión de nuestro brazo, que va a impactar en el mentón del bipartidismo, y que ya está escociendo y mucho entre los dos partidos de la casta. Pero, sinceramente, y aunque los vote por segunda ocasión este año, sólo los veo como una "patada en el culo" y poco más, e intuyo y auguro que Albert Rivera y Ciudadanos es una formación mucho más sólida y con un líder mucho más formado y menos radical y, por tanto, con mucho más recorrido. Del PSOE y UPyD no van a quedar ni las raspas.

    Un saludo cordial.

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