Syriza pone a prueba a Europa

Desde Atenas, cuna que fue de la Democracia, nos llega a Europa un aire fresco y un tiempo nuevo y a la vez incierto porque de él se pueden derivar, como pide el triunfador de los comicios griegos Alexis Tsipras o advierte Angela Merkel desde Alemania dos opciones para la UE: una nueva política económica y social con pactos más flexibles y relajados frente a la alta deuda de los Estados y los duros ajustes y reformas sociales para la convergencia fiscal de los países del euro; o una profunda crisis de la UE y de la zona euro, si Berlín, Bruselas (BCE y CE) y el FMI se oponen a dicha relajación y le exigen a Atenas que cumpla su compromiso bajo la amenaza de expulsión de Grecia del euro, como lo insinuó semanas atrás el gobierno alemán a través de la revista Spiegel.

Esta vez el combate entre David y Goliat lo interpretan Alexis Tsipras y Angela Merkel. Tsipras es el líder de Grecia un pequeño país europeo (11 millones de habitantes), víctima de una profunda crisis económica y social con Deuda Pública superior a los 300.000 millones de euros y millones de habitantes en el umbral de la pobreza -unas 300.000 familias- y en el paro; y la canciller Merkel es la jefa de la primera potencia económica de la UE, e impulsora de la estrategia de los ajustes del déficit que ha resultado ser un enorme fracaso en las naciones del sur de Europa y también en otras del centro, porque las perspectivas de recuperación se sitúan a muy largo plazo y los ciudadanos no están dispuestos a soportar ajustes y un largo periodo de resignación.

¿Hay espacio para un término medio entre la revuelta de Tsipras y el duro inmovilismo de Merkel? Debe haberlo si no queremos poner en peligro el gran proyecto europeo donde la solidaridad es un pilar fundamental. Y en el que las decisiones democráticas de los pueblos, como la que acaban de tomar los ciudadanos griegos, no pueden ser sometidas a las decisiones de las primeras potencias de la UE. Máxime cuando en España, Francia y en Italia, existe a nivel político o social una cierta convergencia con la nueva Grecia, porque ninguna de estas naciones está en condiciones de conseguir la convergencia fiscal del déficit del 3% prevista para 2016, sin sufrir un alto coste social y político, como el que acaban de pagar los conservadores de Antoni Samaras (Nueva Democracia) en Grecia con su derrota electoral, a manos de Syriza.

Aunque mucho peor ha sido el hundimiento del Partido Socialista griego, Pasok, con apenas un 5 % de los votos y pagando muy caros sus errores y la gran coalición con la Nueva Democracia de Samaras. El Pasok hundido es todo un aviso para el PSOE español, el que tiene en Podemos al hermano gemelo de Syriza y subiendo en todas las encuestas electorales hasta llevar a Pablo Iglesias y a sus seguidores al primer lugar en la intención de voto.

Una situación la española que preocupa y que, tras las elecciones griegas, va a preocupar y mucho más en la UE y en los mercados financieros que ya están comenzando a reflejar la alarma de la victoria de Syriza con la fuerte caída del euro frente al dólar y que a lo largo de hoy se hará sentir tanto en las Bolsas, como en las primas de riesgo y tipos de interés de la zona euro.

Lo de Syriza se veía venir pero nadie lo acababa de creer. Pero su victoria ha de ser objeto de un compromiso en lugar de un enfrentamiento. Y en ello deberían tener voz no solo Alemania sino naciones importantes como son Francia e Italia, ambas con gobiernos progresistas, y también debe estar en la línea del compromiso España por más que Rajoy esté de acuerdo con Merkel y sus políticas de ajuste mientras presume de ello diciendo que España es el país que más crece en el ámbito de la UE.

Las elecciones griegas constituyen un punto de inflexión en el serio y casi viejo debate para dilucidar quienes son los responsables de la crisis de estos años y quiénes son los que pagan por ello. Una debate que en la UE había caído en el ámbito de la resignación pero que ahora con la nueva Grecia se va a reactivar en el seno de la UE exigiendo cambios importantes y no solo en la economía sino también en la política porque el malestar general de los ciudadanos de Europa más desfavorecidos afecta no solo a los partidos de la izquierda sino también de la derecha -la extrema derecha griega se ha convertido en la tercera fuerza política del país, y el Frente Nacional está cerca del primer nivel en Francia-, lo que conduce a discursos anti europeos que no convendría olvidar sino todo lo contrario combatir.

4 comentarios
  1. viajeroA3 says:

    Rajoy está de acuerdo con Merkel y sus políticas de ajuste.... de ajuste de los demás, de los ciudadanos pero no de recortar ni un solo político, ni un solo asesor, ni una Diputación, nada de nada.
    Esta ley del embudo, lo estrecho para la gente y lo ancho para los políticos de todo signo, van a traer a Podemos de la misma forma que en Grecia han traido a Syriza.
    Y nos vamos a reir un montón.

  2. antonio says:

    Bueno, esto son fuegos artificiales. Los griegos, ese país de vagos y funcionarios de periódico, café y bakgamon que tanto se parece a cierta pequeña parte de la sociedad española, con Syriza o sin ellos, van a tener que pagar la pasta que se han fundido (parte de ella nuestra) en vivir del cuento. Syriza (lo tapará como pueda y los demás le ayudarán a maquillarlo) tragará como no puede ser de otra manera y si los griegos quieren seguir viviendo del cuento, será con el cuento de la verdadera miseria como la de los venezolanos, los cubanos, los nicaragüenses, iraníes, ecuatorianos o bolivianos.

  3. Lucyinthe Sky says:

    La segunda gran leccion griega: hace falta un Partido Nacionalista Español, que mire por el interes de España, si es posible con caballerosidad y un espíritu de amor para todos.
    PP, Vox, UPyD, Ciudadanos son todos el mismo plato de comida con distinto nombre: unos aspirantes a siervos y limpiabotas de Alemania y USA en el seno de la UE del Made in China. Todos apoyan al TTIP, así que son todos iguales.
    Hay un 25 - 30% de votos disponibles en el centro-derecha - Esclavos despertad del estupor: ¿donde está el Podemos de centro-derecha?! quien quiere esos 25-30% de votos!!

  4. Lucyinthe Sky says:

    El primer obstaculo mental que hay que combatir es la nocion de que UE = Europa. Esto es, en mi opinión, totalmente incorrecto.
    Echar la culpa a la extrema derecha o extrema izquierda equivale a lo que dicen en inglés: "barking up the wrong tree" : ladrar hacia el arbol donde no está el gato. Los problemas de Europa vienen de USA y la City de Londres
    Lo que llaman la extrema derecha y la izquierda radical son los que buscan lo bueno de Europa: Syriza, Podemos, IU, Front National (excluyendo su elemento discriminatorio), Fuerza Nueva.

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