El discurso social del Rey Felipe VI

Cualquier observador atento a los primeros pasos y discursos del Rey Felipe VI podría decir que el nuevo Rey de España es ‘progresista’ o, como poco, una persona muy comprometida con los serios problemas sociales y económicos que hoy afectan a la sociedad española y al mundo en general. Lo que puede tener una lectura política y una explicación institucional por causa de los recientes problemas que han dañado la imagen de la Corona en nuestro país, e incluso habrá quien vea en esta acentuada preocupación social del Rey la mano o influencia de la Reina Letizia, muy sensible a estas cuestiones. Pero lo cierto es que España está como está y que el Jefe del Estado no puede ser ajeno a estos problemas que afectan a la gran mayoría de los españoles, y por ello hace bien Don Felipe VI en interesarse y ocuparse de todo ello dándole prioridad, y en contraste con otro tipo de recientes apariciones y viajes de negocios del Rey Don Juan Carlos I con los primeros empresarios y banqueros del país en el final de su reinado.

En medio de la agitación política que sacude este país la figura y actuación del Rey Felipe VI en el inicio de su reinado constituye hasta el momento un hecho positivo que ofrece confianza y da estabilidad a la institución que lidera y a la imagen de España en el mundo. Así se ha podido constatar durante su discurso, de un alto calado social, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas donde también subrayó la importancia de la integridad territorial de los Estados y del respeto a la soberanía nacional de los pueblos, dos claras alusiones al desafío secesionista catalán en este tiempo de alta tensión en el que se espera la firma, por Artur Mas, de la ley de consultas catalanas y la convocatoria del referéndum secesionista del 9 de noviembre.

En la ONU don Felipe hizo un discurso muy centrado en la búsqueda de la paz con diálogo y diplomacia frente los conflictos bélicos internacionales, denunciando la violencia del terrorismo islámico y sobre todo poniendo el acento en los graves problemas sociales que aquejan a una gran parte de los habitantes del planeta. Los que afectan de singular manera a la infancia, las mujeres, los ancianos y las familias que viven en la pobreza y sin esperanza.

Un discurso que fue bien recibido y aplaudido por los asistentes a la Asamblea General, en esta presentación internacional del nuevo Rey de España, quien recordó a la intervención de su padre el Rey Juan Carlos I ante la ONU hace ya más de treinta años y solicitó el apoyo de las naciones representadas en la ONU para la candidatura de España a una plaza, no permanente, en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, recordando el compromiso y el importante apoyo que nuestro país ha dado en los últimos años a las iniciativas de paz y de cooperación de la ONU a través de sus distintos programas.

Una pretensión ésta de España de sentarse en el Consejo de Seguridad de la ONU durante los años 2015 y 2016, frente a la competencia de Turquía, que no será fácil de lograr. Sobre todo si se recuerda la lamentable actuación de la exministra de Exteriores de José María Aznar, Ana de Palacio, en aquel Consejo de Seguridad de la ONU donde la española, con vehemencia y más ahínco que el propio Colin Powell, pidió el arranque sin dilaciones de la segunda guerra de Irak que lanzó George W. Bush, con apoyo de Aznar y Blair y el argumento de las armas secretas de destrucción masiva de Sadam Hussein, lo que luego resulto una burda falsedad.

Estamos, en todo caso, ante un Rey que, desde el inicio de su reinado ha puesto el acento en las cuestiones sociales que afectan y preocupan a millones de españoles -así se apreció en las primeras audiencias que concedió en el palacio de La Zarzuela- y a la inmensa mayoría de los ciudadanos de todo el mundo, como lo acaba de reiterar en la ONU. Cuestiones de interés social y preocupación ecológica especial del Rey Felipe VI por la consecuencias del cambio climático del las que habló el monarca español en la Conferencia del Clima de la ONU, advirtiendo del riesgo que incluye para la vida de las personas, antes de su discurso en la Asamblea General y de su encuentro bilateral en Nueva York con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en este su primer y gran estreno internacional con el que se completan sus primeras visitas a los países vecinos de España, Marruecos, Francia y Portugal. Buen arranque pues del Rey Felipe VI, bienvenida sea su intensa preocupación social, y por supuesto su defensa de la unidad y cohesión nacional.