Merkel hace el Camino de Santiago

La canciller alemana Ángela Merkel llega este fin de semana a Santiago de Compostela para una cumbre bilateral con España. Y lo hará a partir del próximo domingo donde la teutona realizará en la compañía de Mariano Rajoy una breve etapa del Camino de Santiago, como un gesto de amistad y buen entendimiento entre los primeros políticos conservadores de Alemania y España.

En ese encuentro bilateral, Rajoy y Merkel pueden hablar de muchas cosas: de la candidatura del ministro de Guindos a la presidencia del Eurogrupo; el nombramiento de Arias Cañete, o de una candidata española, a la Comisión Europea; también del estancamiento y crisis de la UE, tras los problemas de crecimiento de Alemania, Francia e Italia; e incluso de las reticencias de Gran Bretaña a la integración política de la UE, y ahí incluidos los casos de las pretendidas independencias de Escocia y Cataluña.

Cabe esperar que, sobre todo, Rajoy acuciado por el horizonte electoral que se aproxima en 2015 presione a la canciller para que el Gobierno alemán y el Banco Central Europeo (BCE) acepten y pongan en marcha políticas expansionistas para reactivar así el crecimiento y el empleo y alejar el fantasma de la deflación. En eso Rajoy coincide con el francés Hollande y el Italiano Renzi.

De la misma manera Rajoy exigirá a Merkel la presidencia del Eurogrupo a favor de De Guindos y sobre la base de un acuerdo anterior pactado con la canciller. Y ya veremos qué pasa ahora con la candidatura de Arias Cañete a la Comisión, a la que en principio parece oponerse el presidente Juncker quien pide a España que proponga a una mujer.

Sobre la cuestión escocesa y catalana lo ideal para España sería que la Unión Europea, de una vez por todas, acordara algún tipo de declaración institucional que deje claro y para siempre que quien sale de la UE tendrá muy difícil, o casi imposible, entrar más adelante en el ámbito de la Unión. Esto tendría un efecto disuasorio importante en España y en Gran Bretaña, e incluso ayudaría a Cameron y frenaría las iniciativas anti europeas de los conservadores británicos.

Sin embargo, el plato fuerte de la reunión será la crisis de la UE y el riesgo de estancamiento, o de involución, que se proyecta sobre el núcleo duro de la Unión donde están Alemania, Francia, Italia y España. Si el BCE no abre y derrama el cuerno de la abundancia de dinero y crédito -compra de bonos incluidos- la UE correrá el riesgo de haber fracasado en sus políticas de austeridad para la convergencia del déficit. Y la gran perdedora de esa apuesta será la canciller Merkel, de ahí que la presión de Rajoy sobre Merkel será fundamental y se sumará a las otras de Hollande y Renzi.

De manera que vamos a ver y a esperar el milagro del Apóstol Santiago y su capacidad de influencia sobre la dama de hierro de la política alemana y europea, sobre todo ahora que el gobierno de Berlín sufre también en su territorio el riesgo del estancamiento de la economía.

Por supuesto hay otros asuntos internacionales de interés como son las crisis de Ucrania, Irak, Siria y Libia que preocupan a la UE y a los EEUU y de todo ello también se hablará. Pero el verdadero problema de la UE está en su crisis económica y el otoño político que se acerca será determinante y en él tiene la palabra y la mayor capacidad de decisión la peregrina canciller.