Podemos empuja hacia la gran coalición

La última encuesta del CIS confirma el final del Régimen de la transición, la caída del bipartidismo y la posibilidad de una gran coalición de Gobierno PPPSOE como única salida posible para la gobernabilidad del país si las elecciones generales se celebraran en estos días. La otra alternativa de gobierno giraría en torno a una coalición de los partidos de la izquierda en la que Podemos jugaría un papel determinante y puede incluso que por delante del PSOE, partido que no cesa de caer.

Cuando se hizo esta última encuesta del CIS Pedro Sánchez aún no había sido elegido líder del PSOE y Jordi Pujol aún no había hecho pública su gran estafa a la Hacienda pública a lo largo de los últimos 34 años, pero ya estaban sobre la mesa los resultados de las elecciones europeas del pasado 25 de mayo que anunciaron el hundimiento del bipartidismo y el triunfo de Podemos.

Ahora el Centro de Investigaciones Sociológicas lo ha vuelto a confirmar en su sondeo de la primera semana de julio donde la tendencia detectada en mayo coloca a Podemos como el tercer partido nacional, con el 15,3 % de los votos, por encima de IU a los que casi dobla (8,2 %) y a poco mas de 5 puntos por detrás del PSOE, partido que baja del 23 % en mayo hasta el 21, 2%, la nota mas baja de su historia reciente. Mientras, el PP se ubica en un débil 30 % , casi 9 puntos por delante de los socialistas. Además UPyD (5,9 %) pierde, con respecto a la anterior encuesta del CIS mas del 30 % de apoyos, y ERC (3,3 %)  se confirma como primer partido catalán por encima de CiU (2,9 %) y habrá aumentado su ventaja tras la confesión de Pujol.

Es decir, el bipartidismo del PP y PSOE está muy tocado y puede que –lo decíamos ayer- ni la mejora de la economía que anuncia Rajoy ni el cambio de liderazgo del PSOE permitan al día de hoy vislumbrar la franca recuperación del electorado de ‘populares’ y socialistas, los partidos de ‘la casta’ que denuncia Podemos el hoy nuevo tercer partido nacional que ha sabido conectar con la gran mayoría de los ciudadanos indignados con la crisis económica, el paro y la corrupción.

Lo que nos ofrece un panorama político nuevo y complicado de cara a la gobernabilidad de España porque con el 30 % de los votos el PP quedaría muy lejos de la mayoría absoluta y sin un compañero claro de viaje para pactar, salvo la ‘gran coalición’ con el PSOE, algo que hoy niega Pedro Sánchez aunque, si todo sigue así, podría ser la tabla de salvación de los socialistas que tienen a Podemos muy cerca de su espalda. De hecho la encuesta del CIS revela que en intención directa de voto Podemos está en el (11,9 %) por delante del PSOE (10,6 %) y a tan solo un punto del PP (12,8 %) lo que de proyectarse como tendencia de futuro pondría a los socialistas en riesgo de ser superados por Podemos, una vez que los seguidores de Pablo Iglesias tienen todavía largo recorrido porque están arrasando en el caladero electoral de IU, donde aún les queda mucho terreno por invadir.

En cuanto al centro político, el batacazo de UPyD es flagrante y de exclusiva responsabilidad de Rosa Díez por su liderazgo de corte unipersonal y autocrático y por negarse al pacto con Ciudadanos que deseaban las bases de ambos partidos y servía a UPyD para lograr presencia en Cataluña. Pero la que fue estrella novedosa de la política en las elecciones de 2011 se está apagando por causa de sus errores y de su ceguera.

La negativa de UPyD al referéndum sobre monarquía o república, colocándose como los acólitos de los dos partidos dinásticos, PP y PSOE, les hizo perder una especial oportunidad de distanciarse por el centro democrático y radical, y la aparición de Podemos y Pablo Iglesias acabó por eclipsar el liderazgo antipático de Díez, la que además se empeña en coquetear con los medios y sectores mas ultra conservadores del PP. Para colmo sus competidores mas directos, Ciudadanos, han irrumpido de manera incipiente (0,9 %) en la escena nacional.

Un escenario que se confirma como novedoso sin un bipartidismo fuerte, como el que marco los primeros 35 años de la transición que ahora se acaba en pleno estallido de la crisis económica y de la corrupción, amén de los problemas territoriales del Estado los que ahora parecen diluirse algo en Cataluña con el escándalo de los Puyol pero a costa de la primacía mas radical de ERC, lo que es la consecuencia de la demencial deriva secesionista de CiU, un partido en baja y puede que camino de su ruptura y desaparición.