Mas llega a Moncloa con Pujol en la maleta

El presidente de la Generalitat de Cataluña y líder de CiU Artur Mas llega hoy a Madrid con una ambición frustrada, como era la de lanzar en Madrid la consulta independentista catalana, y con un pesado equipaje en el que figura el gran estafador de la Hacienda pública Jordi Pujol, así como su familia, esposa e hijos, que ya están siendo citados a declarar en la Audiencia Nacional como colaboradores en el pertinaz fraude fiscal de los últimos 34 años y en otros presuntos delitos que se refieren al blanqueo de grandes sumas de dinero ocultas en paraísos fiscales y sobre los que, para empezar, deberán declarar en septiembre ante el juez Ruz, el primogénito de la saga, Jordi Pujol Ferrusola y su esposa. Y todo ello cuando el expresidente catalán acaba de renunciar a sus cargos honoríficos en Cataluña y en Convergencia y deberá comparecer ante el Parlamento de Cataluña para rendir cuentas de los hechos relatados en su pública confesión.

Y ante semejante espectáculo, que afecta de lleno a las instituciones catalanas y a CiU, todavía tiene Artur Mas la osadía de decir que nada de esto afecta a su posición de presidente catalán ni al pretendido proceso independentista. Cuando lo que debería de hacer Mas es asumir él, como el heredero y el consejero de Hacienda que fue con Pujol, sus responsabilidades políticas dimitiendo y convocando en Cataluña unas elecciones autonómicas anticipadas.

Cualquier fuga hacia delante o mirada fuera del escándalo será inútil porque la investigación no hizo nada más que comenzar y todo apunta a que la fortuna de los Pujol sobrepasa con mucho la herencia del padre Florenci, y esta ampliada con importantes comisiones de la corrupción en los 23 años en los que Pujol presidió la Generalitat. Comisiones que, en parte, pudieron financiar a Convergencia aunque da la impresión que los Pujol se llevaron para sus cuentas secretas la parte del león del gran festín financiero de la corrupción de los gobiernos de la Generalitat de los años de Pujol, y puede que también de los de Mas, visto lo ocurrido en el Palau, y las denuncias del 3% que sobre el Carmel en su día lanzó Pascual Maragall.

De ahí que, tarde o temprano, la situación de Artur Mas en la Generalitat y en Convergencia será insostenible, máxime cuando su nombre figuraba ya como firma autorizada en las cuentas opacas que su padre, ya fallecido, tenía también en el extranjero. Y vamos a ver lo que va saliendo de los distintos procesos judiciales y de la investigación fiscal en marcha, porque el espectáculo de los Pujol se va a convertir en la bomba de relojería que dinamitará la consulta secesionista, si es que CiU no decide suspenderla o aplazarla ante la gravedad de los acontecimientos en curso.

Pero ¿con qué cara le va a pedir Artur Mas a Rajoy que le autorice una consulta ilegal para luego proclamar la independencia de Cataluña desde el balcón de la Generalitat que rezuma corrupción por los cuatro costados? No sólo no se puede ni se debe hablar de esto sino que el discurso del ‘España nos roba’ y del déficit fiscal catalán ha quedado desvirtuado ante el destape de la gran trama del fraude fiscal de los Pujol, donde no tardará en aparecer Convergencia i Unió, como ya de ha visto en otros escándalos anteriores. E incluso, ¿se atreverá Mas a plantear en la Moncloa el caso de Pujol y su familia?

Algo no está claro en este visita, porque o bien Mas presionó para ser recibido en Moncloa porque sabía que el escándalo de Pujol estaba a punto de estallar, o no sabía nada de todo esto hasta que Pujol le anunció que iba a confesar y el terremoto le pilló con la cita de Moncloa anunciada. Desde luego esta vez Mas no podrá mantener actitudes desafiantes porque él mismo, como muy pronto se sabrá, puede acabar engullido por el tornado de los Pujol a los que tan ligado está y ha estado a lo largo de los últimos años.

Desde luego quien conocía en secreto y desde hace tiempo la gran estafa a Hacienda de Pujol y su familia era el presidente Rajoy que ha modulado los tiempos para cazar a su presa en el peor momento posible para el desafío catalán, cuando ya no les queda tiempo para reaccionar, ni para refundar Convergencia, ni para pasar la página negra de los Pujol. Rajoy el ‘inmovilista’ tenía su as en la manga y lo acaba de lanzar sobre la mesa del desafío independentista donde a todos los jugadores del nacionalismo catalán se les ha quedado cara de estupor. Pero vamos a ver qué hace y qué dice Rajoy, porque está vez tiene que hablar y bien alto, y vamos a ver hasta dónde es capaz Mas de jugar de farol ahora que ya se sabe que en su jugada lleva un jocker con la cara de Pujol. Pero ¿tan ciego es Mas que piensa seguir hacia delante en medio de semejante vendaval?

Menudo 300 aniversario de la Diada les espera a los nacionalistas este año, con su líder y padre del nacionalismo y del proceso soberanista inmerso en su particular e institucional escándalo de corrupción. Y sorprende, en todo ello, la ceguera de la Esquerra, ICV y CUP, los socios de CiU en el desafío independentista, ante las consecuencias políticas judiciales y sociales del escándalo que la oposición nacionalista debería abordar exigiendo a Mas elecciones anticipadas y aplazando ‘ sine die’ su pretendida e ilegal consulta. Se la ha cargado Jordi Pujol antes incluso de que Rajoy les diga formalmente que no.

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