La EPA enfría el optimismo

El Real Madrid ha arrasado al Bayern en Munich (0-4) y los blancos ya están en la final de la Champions de Lisboa en espera del duelo entre el Chelsea y el Atlético de Madrid. Una victoria providencial en lo deportivo y lo político porque en el ambiente de desánimo general español, que confirman las cifras de la EPA sobre la pérdida de empleos (184.000 en el primer trimestre de 2014), el malestar de una derrota del Madrid en Munich habría reactivado el dicho italiano de ‘piove porco governo’, aplicado a una hipotética derrota que no solo no llegó sino que se convirtió en una gran victoria del Real Madrid de indiscutible impacto social en gran parte del conjunto de la ciudadanía.

Es verdad que el paro se ha reducido en 2.300 personas, pero esa cifra es muy escasa por más que el Gobierno se agarre al discurso del cambio de tendencia. Pero la pérdida de puestos de trabajo es desalentadora e incluye un daño añadido a la Seguridad Social, dado que se reducen las cotizaciones. Y estas malas noticias sobre las que caben pocas interpretaciones las utiliza la oposición para calentar la campaña electoral Europea y desmontar el discurso de la recuperación del Gobierno de Rajoy. Sobre todo cuando desde el PSOE se le recrimina al candidato Cañete que hable tanto de la herencia recibida de Zapatero cuando -dicen los socialistas- la situación ha empeorado desde la llegada del PP al poder.

Estamos ante la eterna polémica de la botella medio llena o medio vacía. El Gobierno asegura que ha recuperación ha comenzado, y es cierto en el ámbito financiero pero no en el paro, el crédito ni en el volumen de la deuda del Estado -cercana al 100 % del PIB- por más que la prima de riesgo, ahora en los 157 puntos, permite a España financiarse a precios razonables y mucho más bajos que los sufridos en los dos pasados años.

Ahora la cuestión que se plantea es la pretendida bajada de los impuestos anunciada por el PP y sus efectos en la recaudación fiscal del Estado para conseguir los objetivos de déficit de la UE. Una extraña cuadratura del círculo que ya veremos la acogida que tiene en Bruselas y si el PP se decide a anunciarla ahora en plena campaña europea y con claros objetivos electoralistas.

Unos comicios un tanto extraños en los que cuestiones de ámbito nacional se impondrán sobre el debate europeo, a sabiendas que estas elecciones no son decisivas para la gobernabilidad del país, como ha quedado bien claro en Francia donde el primer ministro Valls acaba de conseguir el apoyo de la Asamblea para aprobar su duro plan de ajuste de 50.000 millones de euros para los próximos tres años. Una decisión dura de François Hollande que pone en entredicho el discurso expansionista y de final de la austeridad que pregona el PSOE en nuestro país.

No en vano, y como lo hemos dicho otras veces, los números que impone Bruselas y que vigila Merkel -que ayer volvió a recibir otro disgusto deportivo frente a España como en la Eurocopa- son implacables ,y el discurso del final de la austeridad se queda para dentro de unos años. En realidad la única y verdadera novedad de corte positivo que nos podía llegar a España -y al resto de la zona euro- sería la decisión del BCE de abrir el grifo del crédito, algo que los gobiernos europeos, todos ellos en campaña, esperan de Draghi como ayuda política y electoral que reanime el discurso de la recuperación. El que ayer recibió el chaparrón de la EPA, un jarro de agua helada del que será muy difícil reponerse y que va a obligar a nuevos incentivos y esfuerzos contra el paro como los que podría propiciar el BCE.

1 comentario
  1. Gozaimasu says:

    Que Acabe con esa prelatura del opus es una de las mejores OBRAS DE DIOS que puede hacer el Papa.

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