El regreso electoral europeo

Duro regreso en atascos y accidentes como consecuencia de la escapada masiva de los españoles en las vacaciones de Semana Santa que se acaban. Buen síntoma y prueba de que la economía mejora, dicen unos, o hartazgo general y gran fuga para olvidar, aseguran otros. Al regreso se empiezan a reabrir las puertas de la política que permaneció congelada en vacaciones y ya tenemos a la vista las elecciones europeas del 25 de mayo.

El primer gran test del Gobierno de Mariano Rajoy, en el que se espera, como poco, el relevo del ministro Miguel Arias Cañete en el departamento de Agricultura. Y prueba de fuego también para Alfredo Pérez Rubalcaba como líder de la oposición. Si su pupila Valenciano pierde frente a Cañete, el eterno Rubalcaba tendrá que hacer las maletas y adelantar las primarias porque el PSOE será una olla a presión.

Aunque, pase lo que pase, las encuestas anuncian que esta vez van a perder los dos, PP y PSOE, en menoscabo del bipartidismo y en el beneficio de IU y UPyD que sacarán rédito del desgaste en la crisis económica y los escándalos de corrupción de los grandes, y aprovecharán la circunscripción única de los comicios europeos para sortear los duros escollos a los que se enfrentan las minorías durante las elecciones generales por la injusta Ley D´Hont.

Así lo revela la primera encuesta europea que ayer hizo pública el diario El Mundo, anunciando la victoria del PP con un 33,1 % de votos, frente a un PSOE que solo obtendría el 30,2 % de sufragios mientras IU llega al 10,4 y UPyD al 7,2. La victoria anunciada del PP sobre el PSOE será mas psicológica que otra cosa porque de ella se desprende que en los dos años en los que Mariano Rajoy ha estado al frente del Gobierno los ‘populares’ habrían perdido el 25% de los votos que lograron en los comicios generales de 2011. Mientras que el PSOE se hundiría un poco mas hasta límites que en unas elecciones legislativas los podría lleva a bajar de los 100 escaños, una caída en barrena de muy difícil solución.

De los nuevos partidos en estas elecciones solo Ciudadanos da la impresión que podría obtener un buen resultado y lograr al menos un sillón en el Parlamento Europeo, mientras que Vox, Podemos y otras formaciones de reciente creación no llegarían a la Cámara de Estrasburgo, mientras los nacionalistas de derecha e izquierda quedarían mas o menos como estaban.

Naturalmente, todo apunta a que en estos comicios para los que solo falta poco más de un mes se hablará de todo pero no mucho de Europa, a pesar de que este es el objetivo de la convocatoria, máxime cuando será el Parlamento Europeo el que a partir de ahora nombra al presidente de la Comisión Europea. Y también cuando la UE se ve sacudida por la guerra de Ucrania y sufre la amenaza de la deflación, cuestiones donde la canciller Merkel ha asumido en solitario el liderazgo, ante la debilidad manifiesta de Hollande, los muchos problemas de España e Italia y el escaso entusiasmo europeísta de Cameron.

En nuestro país el debate se centrará mas en la política nacional. De ahí que Rajoy esté aparcando reformas polémicas como las de la ley de seguridad, el aborto o la ley penal procesal, para evitar un castigo mayor a su candidatura europea. También habrá que leer, entre líneas, los resultados de las formaciones nacionalistas de Cataluña y de los nuevos partidos en liza que, aunque en esta cita no logren un escaño, si mostrarán algunas tendencias que no conviene desdeñar. Sin embargo la conclusión general, si por fin se cumple el vaticinio de las encuestas, será el retroceso esperado del modelo bipartidista español. Al menos de manera temporal y a la espera de que las elecciones general de 2015 lo confirmen si para entonces esta tendencia se ha logrado estabilizar.