Rajoy debe cesar al ministro de Interior

Ser amigo del presidente del Gobierno Mariano Rajoy no es un atributo suficiente para asumir una responsabilidad en el seno del Gobierno de España, y menos aún en la cartera de Interior y cuando arrecia en todo el país una creciente revuelta social por causa de la prolongación de la crisis y el paro y por las tensiones que se derivan de reformas ideológicas del Gobierno como son las del aborto, la educación, la sanidad y ahora la ley de Seguridad Ciudadana, altamente contestada. Y a no perder de vista la que se avecina en Cataluña con el anunciado ‘choque de trenes’ por la independencia que lidera Artur Mas. Motivos todos ellos más que suficientes para que el ministro Jorge Fernández Díaz sea cesado en su cargo y sustituido por alguien que, aun no siendo del club de amigos del presidente Rajoy, esté preparado para ejercer esa alta responsabilidad.

A Jorge Fernández Díaz se le acumulan los fracasos y disparates amén de su empeño en recortar derechos fundamentales como los de manifestación y reunión, lo que se suma a su desastrosa Ley de Seguridad Ciudadana, que ha recibido duras críticas por su sesgo involucionista e iniciativas inconstitucionales como las que ahora denuncia el Consejo General del Poder Judicial (controlado por el PP) en referencia a derechos y libertades ciudadanas.

Este ministro no puede seguir en el cargo por muy amigo que sea del presidente Rajoy, y no solo por su incompetencia sino y sobre todo por su comportamientos no democráticos como los vistos a propósito de los disparos de guardia civiles con pelotas de goma contra indefensos inmigrantes que nadaban en el agua para ganar la playa de Ceuta. Tras las mentiras del aún director general de la Guardia Civil, Fernández de Mesa, el ministro hubo de reconocer los disparos y, en vez de cesar al director general y a los mandos de la Guardia Civil que ordenaron los disparos, se dedicó a jalear una presunta campaña política y mediática contra de la Guardia Civil.

Una indecente maniobra que poco le duró a Jorge Fernández Díaz dado que después hubo de reconocer que se había celebrado un homenaje al golpista Tejero, organizado por su hijo en un cuartel de la Guardia Civil, y todo ello pocos días antes de que muriera el ex presidente Adolfo Suárez, la víctima y el héroe del golpe de Estado. Y aún hay que añadir los errores que acaba de reconocer el propio ministro sobre los incidentes ocurridos en Madrid en la manifestación por la dignidad del pasado día 22. Y a no perder de vista el descontrol registrado en últimos incidentes en las marchas universitarias en curso y la oleada de nuevas protestas que están por venir.

Naturalmente, Rajoy hará lo que quiera sobre la autoridad que le confiere la mayoría absoluta que sostiene a su Gobierno. Pero da la impresión de que ha llegado el momento en el que se debería de abordar una reforma del Gabinete por el interés general del país, y al margen de la estrategias partidarias, electorales o de las relaciones de simpatía y amistad del Presidente con algunos de sus ministros que, vista su trayectoria, no están en condiciones de seguir.