La banda de Gürtel camino del banquillo

El juez Pablo Ruz de la Audiencia Nacional está cerca de cerrar la instrucción del caso Gürtel mediante el auto de transformación en donde se hará pública la lista final de los inculpados y exculpados del proceso. Un auto sobre el que cabe recurso ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Posibilidad a la que recurrirán todos los inculpados como su ‘ultimo cartucho’ para así intentar evitar el juicio oral que seguirá a la decisión de la citada Sala, y una vez que la Fiscalía y todas las defensas hayan elaborado sus calificaciones y alegaciones pertinentes.

Es de esperar que, ante la larga lista de los imputados en Gürtel, de más de cien personas, el cúmulo de recursos -entre los que habrá que incluir los que considere la Fiscalía contra alguno de los que no sean inculpados por Ruz- sea muy elevado. Y que, dada la extensión del sumario con sus miles de folios, la Sala de los Penal de la Audiencia tarde un tiempo en tomar la que será la definitiva decisión de los que se encaminarán al juicio oral.

Sin embargo y de momento todo a punta que se está cerrando la fase de instrucción, tras pasar por el juzgado de Ruz los jefes o cabecillas de la trama de Gürtel, Correa, Pérez y Crespo. Los que, por cierto, han hecho un flaco favor a Francisco Álvarez Cascos saliendo en su defensa ante el juez Ruz de la Audiencia Nacional negándose, por otra parte, a declarar. Un flaco servicio a Cascos porque cabe que cualquier atento observador de la investigación deduzca de las palabras de Crespo a favor de Álvarez Cascos, que este sí formaba parte de Gürtel o colaboraba con la trama y con los ex tesoreros del PP, Álvaro Lapuerta y Luís Bárcenas. Sobre todo vistos los resultados de la investigación policial, así como los documentos incautados a los jefes de Gürtel y de la doble contabilidad aportada por Bárcenas. Lo que aumenta la creencia de que el famoso ‘PAC’, el que recibió grandes sobresueldos de la trama, podría ser Paco Álvarez Cascos, el hoy diputado asturiano y ex secretario general del PP, una lógica deducción que cerraría el círculo ‘vicioso’ de la trama Gürtel.

No obstante será el juez Ruz quien decida si tiene o no indicios suficientes para inculpar y procesar a Álvarez Cascos, y a otros muchos políticos del PP implicados en la trama. Empezando por el trío de descarados y presuntos delincuentes que son Correa, Crespo y Pérez (‘el bigotes’), que parecen llegar al final de su escapada y camino de un banquillo del que difícilmente saldrían en libertad. Y con ellos otros muchos de sus colaboradores y de sus cómplices en estos ilícitos negocios donde se mezclan los fondos ‘B’ del PP y contratos públicos del Estado de los que no saldrá bien parado el Partido Popular, por más que los posibles delitos (fiscales) que se le puedan imputar hayan prescrito y que el presunta financiación ilegal de este partido -que podría haber alterado algunos procesos electorales- no exista como tal en el Código Penal.

Aunque de todo ello si se derivará una responsabilidad política y moral por más la actual cúpula del PP, presidida por Mariano Rajoy y María Dolores Cospedal, parece haberse librado del proceso donde todavía podría llegar alguna sorpresa, como la que propició Bárcenas al exhibir y presentar los originales de la doble contabilidad secreta del Partido Popular, una vez que se sintió abandonado por sus jefes del PP (‘se fuerte’, le dijo Rajoy en sus últimos SMS telefónicos de hace un año). Los que no dudaron en meterlo en la cárcel de Soto del Real al pedir la Fiscalía (hoy a las órdenes del ministro Gallardón), su prisión incondicional, una vez que Bárcenas entregó al diario El Mundo los originales de dicha doble contabilidad.

Sin embargo sí parece claro que entre los jefes de Gürtel y la sede del PP, bien la Secretaría General de años pasados (por cierto es extraño que Ruz no haya citado a declarar a Romay Becaría) o los tesoreros Lapuerta y Bárcenas, existía una necesaria colaboración. La que, para completar su circuito, debía pasar de alguna manera por la Administración Pública de las Comunidades Autónomas de Valencia y Madrid así como por el Ministerio de Fomento, vistos los datos de la contabilidad secreta de Bárcenas donde aparecen importantes contratos con AENA y donaciones irregulares de los presidentes de importantes Constructoras (OHL y Sacyr, entre otras).

De ahí las sospechas que se ciernen sobre la verdadera identidad de PAC que podría ser la del exministro de Fomento, Francisco (Paco) Álvarez Cascos. A quien, curiosamente, sucedió en dicho departamento la socialista Magdalena Álvarez, hoy imputada en el caso de los ERE de la Junta de Andalucía, como imputados ya están en Cataluña los hijos de Jordi Pujol, y especialmente el que fuera secretario general de CiU, Oriol Pujol por parecidos casos de corrupción, o dirigentes del PP y PSOE en Galicia, etc. Y a no perder de vista el caso Urdangarin cuya instrucción también está a punto de cerrar el juez José Castro del Palma de Mallorca, para completar el lamentable escenario de la corrupción nacional.

Estamos pues a la espera del auto de transformación del juez Ruz y creemos que merece la pena subrayar la negativa de los jefes de la trama de Gürtel a declarar ante el juez, y sus afirmaciones en las que dicen callar porque perdieron su confianza en la Justicia. Unas patéticas palabras, como igualmente lo son los escritos de Bárcenas desde la cárcel en los que afirma que no se piensa fugar, mientras existen indicios muy sobrados de que mantiene cuentas secretas no detectadas por los jueces y por la policía judicial. Lo que también podría ser el caso de Correa y de sus compañeros de andanzas a la vista del desparpajo que exhiben ante la opinión pública y el Tribunal instructor. El que ahora ha de poner un punto y aparte, que no será punto final, para que de una vez por todas y cuando se acabe el procedimiento de los recursos ante la Sala de lo Penal, se abra el tan esperado juicio oral.