Rajoy empata con Rubalcaba y a palos con Rosa Díez

‘Hemos atravesado el Cabo de Hornos’ dijo Mariano Rajoy para afirmar que España ha dejado atrás lo peor de la crisis y que está a salvo y con rumbo firme hacia la bonanza de la recuperación. Al otro lado del hemiciclo el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, insistía en que lo peor está por venir con un discurso pesimista en el que acusaba al Presidente de vivir al margen de la realidad -‘¿en qué país vive usted, señor Rajoy?’-, pero y sobre todo dirigido a sus potenciales votantes y empeñado en disputar el espacio político a IU que está dañando electoralmente al PSOE en el flanco zurdo de la política. El jefe del Gobierno y el líder de la oposición con discursos opuestos y contradictorios han empatado en el debate de la nación.

Sin embargo en su duelo con Rosa Díez, Rajoy sacó a relucir su agresividad a sabiendas ambos de que se disputan el centro del mapa electoral y por eso ayer, una vez más, mantuvieron un agrio debate de descalificaciones mutuas después de que la diputada sacara de sus casillas a Rajoy -porque el PP ve en ella a su más directo competidor- a base de insistir sobre la pobreza infantil española hasta el punto de decir Rajoy en el cierre de su cara a cara, que: ‘la han pillado, mujer, y no pasa nada’, en alusión a la petición que en 2012 Díez hizo para que España solicitara el rescate a la UE, lo que la diputada vadeó recordando que el rescate de la banca sí existió, y todo ello tras sacar Rajoy en el debate un informe del Tribunal de Cuentas donde se le pide transparencia a UPyD.

El debate sobre el estado de la nación ha confirmado que estamos en precampaña de las elecciones europeas y que en España no es posible un gran acuerdo nacional para abordar la crisis económica y social del país, como por ejemplo lo ha hecho Alemania con la ‘gran coalición’. Es verdad que a Rajoy le aburre la política y que actúa más como presidente del Consejo de Administración de una empresa llamada España S.A. que como líder político. Aunque, justo es decirlo, Rajoy estuvo bien y claro al responder a Duran i Lleida sobre el desafío independentista de Artur Mas, recordando las mentiras de su desafío unilateral y las amenazas que Mas le lanzó en el otoño de 2012 en la Moncloa cuando le dijo: o pacto fiscal, o te vas a enterar.

El presidente huye de la política y acumula poderes mientras se muestra autoritario -dentro y fuera de su propio partido- y a la vez optimista sobre la crisis mientras nos presenta sus cuentas de resultados macroeconómicos como si fueran del Gran Capitán, aunque desde luego son mucho mejores y positivas de las que había en España cuando Zapatero abandonó el poder. Eso sí el presidente anunció dos novedades: contra el paro una tarifa plana de 100 € para los dos primeros años de contratación indefinida; y en el ámbito fiscal, la exención de la declaración del IRPF para quienes cobren menos de 12.000 € anuales.

Y, dicho esto, Rajoy descalificó como ‘apocalíptico’ el discurso de Rubalcaba donde el jefe del PSOE aseguró que ‘lo peor está por venir’, acusando al presidente del Gobierno de utilizar la crisis económica como coartada para imponer un giro ideológico hacia la derecha con recortes de gastos del Estado de Bienestar, derechos sociales y libertades (aborto y seguridad ciudadana ahí incluidas) camino de lo que Rubalcaba resumió como ‘apoteosis de la desigualdad’. Un mensaje que el líder del PSOE redondeó citando un artículo que Rajoy publicó en el Faro de Vigo en 1983 donde se decía: ‘los hijos de la buena estirpe ya se sabe que tienen mejores resultados’.

Cayo Lara, desde IU, repitió lo mismo de Rubalcaba diciéndole a Rajoy que está fuera de la realidad y es ajeno al sufrimiento de los españoles, pero con un discurso mucho mas incisivo que el del PSOE sobre la deuda, las Cajas de Ahorro (pidiendo comisión de investigación), los desahucios, la pobreza, la corrupción -con la Infanta Cristina, incluida-, y los impuestos de las sociedades. Un discurso radical desde las posiciones de la izquierda que sin duda le quita terreno electoral al PSOE.

Por el centro de la política se esperaba con interés el discurso de Rosa Díez, quien anunció un diagnostico de la crisis política que en cierta manera defraudó porque se quedó en algunas pinceladas pero sin entrar en el fondo del deterioro democrático español. Sí habló del control político de la Justicia, la corrupción, Cataluña, de las víctimas de ETA, pero no de la reforma democrática que se debe plantear y que los políticos suelen reducir al discurso de la manoseada ‘regeneración democrática’.

Por el contrario, lo que hizo Díez fue incidir machaconamente en los casos de la pobreza, especialmente en la infantil, lo que Rajoy consideró como un abuso oportunista, y lo que abrió por enésima vez la caja de los truenos entre estos dos dirigentes políticos. Rosa utilizó en referencia a Rajoy duros vocablos como ‘deshonesto’, habló de ‘envilecimiento de la política’, señaló a Rajoy como el jefe de la corrupción de Bárcenas, dijo que no tiene credibilidad ‘fiscal’, y que ‘le puede la soberbia y la prepotencia’. Todo ello mientras Díez le tendía la mano al presidente para pactar no se sabe bien el qué.

Mano que rechazó Rajoy entre despreciativo e irónico diciendo a la diputada que no tiene coraje, ni confianza en España, ni tiene credibilidad -en alusión al rescate de España que pidió Díez en 2012-, a la vez que le daba un golpe bajo con una información de la Agencia Tributaria sobre poca transparencia de las cuentas de UPyD, para concluir el presidente esta discusión y en alusión al rescate -que Díez insistió que sí existió en referencia a la banca- diciendo: ‘La han pillado, no lo ha hecho bien, y no pasa nada, mujer’.

¿Quién ha ganado el debate? Es igual, probablemente ninguno de los dos, dado que Rubalcaba no consiguió colocar ningún titular y ello a pesar que el presidente se quitó de encima las criticas del jefe de la oposición recurriendo, como siempre, a los tiempos ya pasados -hace mas de dos años- de Zapatero. Ese fantasma que se ha empeñado en reaparecer para seguir hundiendo a su partido y que ayer mismo se permitió acudir a la Cadena SER para hablar del debate como si él no tuviera la menor responsabilidad de lo que pasa en este país y en su partido. La propia cadena SER de radio, próxima al PSOE, anunciaba en una encuesta electoral la victoria del PP con un 27 % de intención de voto frente a ¡un 23 % del PSOE! Al tiempo que colocaba en tercer lugar, por delante de IU y con casi un 15 % de los votos ¡a UPyD!