Repsol: firmeza de Brufau y la traición de Pemex

El Consejo de Repsol aprobará hoy la retirada de su demanda en contra de la decisión del gobierno de Argentina de expropiación de una gran parte de la propiedad que la petrolera española tenía en YPF. La retirada de la demanda llega tras un acuerdo hallado con el Ejecutivo de Buenos Aires que en principio se negaba a toda compensación de la arbitraria expropiación, que sin duda ha tenido un alto coste -1.200 millones de euros ahora reconocidos como pérdidas en el balance de 2013-, pero que al final permitirá a la empresa española recuperar unos 5.000 millones de dólares en bonos, activos y garantías aportadas por el gobierno argentino.

Sin duda un ‘mal menor’ y un ‘puente’ para rehacer las relaciones entre España y Argentina dañadas por el abuso del país americano y ahora reconducidas por la ‘generosidad’ de Repsol y la dignidad de su presidente Antonio Brufau, que se opuso a la renuncia plena de los derechos de la Compañía y sus accionistas, frente a las que han sido insufribles presiones políticas y la deslealtad continuada de la petrolera mexicana Pemex.

La que lleva años intentando romper y desguazar la Compañía -separando los negocios de explotación y producción de los de refino y gasolineras- en beneficio de otras andanzas de Pemex y en contra de los intereses de España y los accionistas de Repsol. Todo ello de la mano del presidente de Pemex Emilio Lozoya, quien a buen seguro desea utilizar el núcleo petrolero de Repsol en las maniobras que se desprenderán del proceso, aún incierto, de la paulatina liberalización del negocio petrolífero mexicano.

Si Brufrau y el núcleo duro de su Consejo y socios no se hubieran mantenido firmes, las pérdidas de Repsol en YPF habrían sido por el total de la intolerable expropiación decretada por Argentina al margen de la legalidad. Y a ello han jugado tanto la política como la desleal Pemex, que pretendía desestabilizar y cesar a Brufau, lo que ya intentó años atrás de la mano de Sacyr, ahora ‘famosa’ en Panamá para culminar un ‘pelotazo especulativo’ con el desguace y la venta por tramos de los mejores activos de Repsol, liquidando la mas importante empresa española del sector petrolífero, que a su vez constituye un valor ‘estratégico’ para nuestro país.

Tan es así que Pemex, que mantiene relaciones ‘especiales’ con YPF, había pretendido en mayo de 2013 arreglar el conflicto de Repsol con YPF sobre la base de un intercambio de concesiones de participaciones en el yacimiento de Vaca Muerta -que antes controlaba Repsol- depreciando el valor de todo lo expropiado, sin ningún tipo de garantías y obligando a la petrolera española a nuevas y costosas inversiones (sic) en la sociedad donde Pemex se había ‘otorgado’ un 2%.

Pero Brufau y Repsol aguantaron el tirón y las malas artes de los negociadores de México y Argentina, amén de presiones políticas y otras poco amigables actuaciones internas que apostaban por el ‘desistimiento’ de la petrolera y que parecen reconducidas en pos de la estabilidad y la cohesión de la Compañía española, a la que el tal Lozoya fustigó en el parlamento mejicano sin decir verdad.

En pos Lozoya -y sus ‘mariachis’- de su desmedida ambición de control de Repsol que a buen seguro no cesara. Especialmente a medida que progrese el proceso petrolífero liberalizador mejicano donde el presidente de Pemex algunas alianzas e intereses tendrá. Y desde donde envía a España taimados correos para decir que si le dejan controlar Repsol entonces la compañía española se podría beneficiar de dicha liberalización, tal y como lo declaró sin rubor el coordinador de asesores de Pemex, Carlos Roa. Cuando lo que en realidad lo que convendría a Repsol es la salida de Pemex de su accionariado en el beneficio de su estabilidad y cohesión interna con la llegada de otro socio mas comprometido y más leal.

1 comentario
  1. Josele says:

    Admirado columnista: “…Tiene un horizonte penal complejo y no está dispuesto a callarse nada”: ni complejo y se lo callará prácticamente todo. Libre, y a disfrutar del dinero.
    Por cierto, quien aprende siguiendo estos o cualesquiera hábitos de conducta, camina hacia la madurez.
    ¿Es que este personaje (como toda su saga) tiene ínfulas de algo así?
    Es egoísmo puro y duro, del más malvado cine negro
    Un saludo afectuoso de quien le echa de menos, sobre todo, en Radio (¡¡Bravo “Cada mañana sale el sol”!!)

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