Aguirre desafía y Cospedal se calla

Esperanza Aguirre ha vuelto al primer plano de la política del PP y de Madrid de la que en realidad nunca se fue, a pesar de su salida intempestiva e inesperada de la presidencia de la Comunidad de Madrid algo que no ha explicado y de lo que parece arrepentida. Ahora y cuando se reabren la heridas en el seno del PP, antes y después de la Convención de Valladolid, no cesa de dar la nota y de asumir protagonismo llegando incluso a desafiar al ‘temible’ Rajoy diciendo que no admitirá injerencias en el nombramiento de los primeros candidatos del PP al Ayuntamiento y Comunidad de Madrid con vistas a las elecciones municipales y autonómicas de junio de 2015.

Un aviso de Aguirre a Rajoy que tiene que ver con lo ocurrido en el PP de Andalucía donde el ‘dedazo’ del presidente del Gobierno (con el que pronto nombrará al candidato del PP en los comicios europeos de mayo) ha impuesto a Juanma Moreno como líder del PP andaluz y en contra del criterio de la secretaria general del PP Dolores Cospedal que ha sido públicamente desautorizada y que ha denunciado intrigas en el PP, negándose a hablar ella con el mencionado Juanma Moreno e incluso diciendo que no piensa acudir al Congreso del PP andaluz. Lo que ha provocado la dura respuesta del portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, quien le ha dicho ante la prensa a Cospedal que deberá acudir a todos los Congresos del PP.

¿Qué está pasando? Pues ocurre que los modales de Rajoy ya han causado algunas bajas notorias dentro del partido y malestar en la cúpula del PP, en un momento delicado de la acción de Gobierno, cuando se aproxima el debate de la nación y en vísperas de una crisis del Gabinete y de las elecciones europeas del 25 de mayo. Y de la misma manera que podemos decir que las ausencias de Aznar y Mayor Oreja de la Convención de Valladolid pasaron sin mucho revuelo el malestar de Cospedal y la permanente rebelión de Aguirre (en línea con recientes críticas de Aznar) sí son hechos de cierta relevancia que veremos a donde los pueden llevar.

Para empezar, la negativa de Cospedal a acudir al Congreso del PP andaluz solo es entendible si la presidenta manchega le ha presentado a Rajoy su dimisión en la secretaria general, algo que sería lógico y coherente tras su pública desautorización. Y lo que permitiría a Rajoy remodelar a la vez su Gobierno y la cúpula del PP donde Cospedal está en mala situación desde que actuó por libre y por su cuenta tras la aparición de los llamados ‘papeles de Bárcenas’ sobre la doble contabilidad y financiación del PP.

Y para seguir porque la advertencia de Aguirre contra el ‘dedo divino de Rajoy’ que la madrileña dice que no acatará dentro del PP madrileño a la hora de nombrar candidatos para la alcaldía y la Comunidad de la capital, es un desafío en toda regla. El que, por otra parte, choca con los poderes del presidente del PP y desvela lo que hoy es un rumor a voces: que Aguirre se quiere presentar de candidata a la alcaldía de Madrid y mantener a su pupilo en la Comunidad, Ignacio González como cabeza de cartel electoral.

Pero el desafío de Aguirre no parece unipersonal, porque parece amparada por José María Aznar y su entorno de FAES, así como por el ex director de El Mundo, Pedro J. Ramírez -y su más fiel equipo de colaboradores- quien tarde o temprano regresará a los primeros planos del periodístico nacional. Y a no perder de vista el nuevo partido conservador, Vox, al que le encantaría colocar al frente de su liderazgo a una persona de la relevancia de Aguirre, y no digamos el presentarla como candidata de la nueva formación política a la alcaldía de Madrid.

Ya sabemos que el poder es mucho poder, y que como decía hace ya tiempo Alfonso Guerra, ‘el que se mueve no sale en la foto’. Pero también es cierto que en la derecha española Rajoy hoy día se ha buscado dentro y fuera del PP bastantes enemigos, y que en este tiempo de grandes mudanzas nada se debe descartar, y nadie está exento de un susto o de un inesperado fracaso electoral. De ahí que convenga subrayar el malestar de esta ‘pareja de damas’ que han dado muestras de enfado y de rebeldía y que ya veremos, en un tiempo no lejano, si son capaces de mantener sus posiciones o si se allanan ante el liderazgo y el ‘dedo divino’ y autocrático de Rajoy.