Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

El PSOE no levanta cabeza

La última encuesta del CIS le ha otorgado al PSOE una intención de voto del 26,6 %, lo que constituye el peor resultado de su más reciente historia política y 2,1 puntos menos de los resultados del 28,7 % que obtuvieron en los comicios generales de 2011, en los que los socialistas lograron sus peores notas electorales. Lo que demuestra que, a pesar de la corrupción de Bárcenas y de Gürtel, la nueva ley del aborto, el duro ajuste social y la subida de los impuestos del Gobierno de Rajoy, los socialistas no superan su mal resultado de 2011 sino que además empeoran, y puede que incluso bajen más en el curso de las elecciones europeas del mes de mayo, lo que sería una catástrofe para Rubalcaba y el PSOE.

¿Cuáles son las causas de este creciente deterioro del PSOE? Pues para empezar el no haber reconocido y depurado los errores de los gobiernos de Zapatero, como se ve en el liderazgo de Rubalcaba, el que fuera el vicepresidente de ZP y el primer responsable de la gran derrota electoral de 2011 por la que no presentó su dimisión. Un Rubalcaba que ha renovado su control del PSOE amparado por el aparato del partido y tras derrotar en el Congreso de Sevilla a otra zapaterista, Carmen Chacón. Eso hace que la valoración de Rubalcaba en las encuestas sea pésima porque se le asocia con el desastre de Zapatero, lo que llevó a muchos electores socialistas a pasarse a Izquierda Unida.

Luego está el gran caso de la corrupción del PSOE como es el de los ERE de Andalucía, cuya responsabilidad política -y ya se verá si también penal- afecta ni más ni menos que al hoy presidente del PSOE José Antonio Griñán. Finalmente, hay que incluir en todo ello la crisis del PSC catalán, partido que apuesta por el derecho de la autodeterminación de Cataluña -aunque ahora no apoye el referéndum de Artur Mas-, lo que es inconstitucional y desdibuja la política nacional del PSOE. Hasta el punto que han sido varios los dirigentes de este partido le pidieron a Rubalcaba -Alfonso Guerra entre ellos- que el PSOE se presente con sus propias siglas en las elecciones catalanas, lo que no ha sido aceptado por la cúpula del partido que pretende arreglar sus problemas con el PSC mediante su propuesta de Estado Federal, que al día de hoy no cuenta con apoyo ni del PP ni de los nacionalistas, lo que la hace inviable y testimonial.

Si no es demasiado tarde, la recuperación electoral del PSOE ha de pasar ineludiblemente por un cambio de liderazgo, proyecto y de equipo directivo del partido, lo que no podrá hacerse antes de finales del presente año y de momento sólo en lo que se refiere a la cabeza de cartel electoral del PSOE para las elecciones de 2015 porque Rubalcaba se reserva la secretaría general hasta 2016.

Naturalmente salvo que, tras una nueva derrota en las elecciones europeas, se produzca un revuelta interna en el PSOE que exija no solo la nominación de un nuevo candidato del partido a través de unas ‘primarias’ más abiertas, sino también el relevo en el cargo de la secretaría general, entre otras cosas para evitar la ‘bicefalia’ que ya fracasó en el tiempo de Joaquín Almunia.

¿Por qué Rubalcaba no da de una vez un paso atrás a pesar de que ya sabe que su liderazgo no funciona? Pues por ambición política, que él suele disfrazar con el discurso, dentro del PSOE, de que él es la persona con más experiencia política del partido –se disfraza de ‘estadista’- para abordar en estos tiempos de crisis institucional de España los graves problemas del país como son los relativos a la corrupción, la Corona y el desafío catalán.

De esa manera Rubalcaba se encastilla y enroca en su posición de secretario general de los socialistas en incluso no descarta seguir al frente del cartel electoral del PSOE si en mayo los socialistas lograran derrotar al PP en los comicios europeos, lo que no parece fácil al día de hoy y máxime vista la última encuesta del CIS del mes de enero que daba al PP 5,5 puntos de ventaja sobre el PSOE.

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